(aconsejo verlo mediante el enlace superior, en calidad HD)
Aquí los detalles del laborioso proceso de grabación y post-producción.
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Aquí los detalles del laborioso proceso de grabación y post-producción.
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Etiquetado Amor, Búsqueda, Corto, Creatividad, Fotografía, Inspiración, Japón, Jonathan Bensimon, Stop Motion, Sueños, Tendencias, The Generic Man, Visual Storytelling
“When people told themselves their past with stories,
explained their present with stories,
and foretold their future with stories,
the best place by the fire was kept for…
The Storyteller”
- Intro del mítico “El Cuentacuentos“, obra del inolvidable y genial Jim Henson -
Tiene más sentido que nunca el hablar de la información ubícua, del auge del consumidor crítico, analítico, receloso, racional e interconectado (gracias a la web social). Pero no es menos cierto, sino tal vez más, que las personas, los consumidores, siguen y seguirán necesitando que aquello que les hacemos llegar les interese, motive, emocione, implique, divierta, seduzca, sorprenda, incite a hablar de ello, que les haga soñar con cómo se sentirán, quiénes serán, qué obtendrán, y qué pensarán los demás una vez tengan aquello que les ofrecemos en sus manos.
Como decía Paul Feldwick: “Apuntemos al corazón, no a la cabeza”.
Y hagámoslo con creatividad, con buenas historias. Nuestra atención clama por ellas, especialmente cuanto menos tiempos tenemos y más se acelera nuestro ritmo de vida.
Las crisis vienen y van, las exigencias se adaptan, los formatos cambian y las tecnologías evolucionan, pero, abranzando el contexto, no perdamos ni desterremos aún más aquello que mejor sabemos hacer.
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Etiquetado Atención, Back to basics, Cambio, Citas y Aforismos, Clásicos, Comunicación, Consumidores, Contexto, Creatividad, Culto, Deseos, El Cuentacuentos, Emoción, Entorno, Inspiración, Jim Henson, Necesidades, Paul Feldwick, Publicidad, Razón, Relevancia, Retos, Series, Storytelling, Sueños, Televisión, The Storyteller
Mi devoción por las historias bien narradas, la fascinación, trascendencia e inspiración que logran despertar y contagiar, y los recuerdos que implantan, que se tornan una red de sueños y realidades entremezcladas, enriqueciendo el ser e imaginación del individuo, surge desde que soy consciente de mis primeros recuerdos.
No es algo fuera de lo común. Incluso el intento por crearlas tampoco lo es. Estamos diseñados, nuestras mentes lo están, para ser atraídos inevitablemente por una narrativa que logre sorprender, emocionar, guardar coherencia, y ser lo suficientemente simple para poder comprenderla, y lo suficientemente compleja para avivar el interés y el pensamiento del receptor, facilitando la relación con lo conocido, pudiendo proyectarnos así a lo que queda por conocer. Es algo que en el ámbito profesional es siempre útil tener presente, y en el personal, imprescindible tomar en cuenta.
De las diversas formas narrativas posibles, siendo la oral la más extendida, y la textual la más reconocida, yo he ido tomando una cierta preferencia hacia la visual, o audiovisual.
El tiempo, mi carácter soñador y los pocos euros que rescato de la cada vez mayor escasez, han ido conformando una incurable cinefilia, no obsesiva (no siempre debe uno ver todo “lo que se ha de ver”), ni snob (no importa tanto no recordar algún detalle, para eso ya está la Red como ayuda), sino de atento disfrute y observación a qué y cómo se cuentan las historias en la gran, o pequeña, pantalla.
Y como marketiniano sinceramente creo que todo aquello que llegue a la excelencia de lo memorable y remarcable, para cada uno de nosotros, merece ser mencionado y recomendado. Tal vez otros recojan ese concepto, esa sensación, esa emoción, esa idea, y así se transmita, alcance y logre la valía y potencial real de la misma.
Anoche tuve el placer de disfrutar de una emotiva, bellísima y ejemplar sesión de storytelling al más puro estilo “CuentaCuentos”, que sin duda vale este post. El objeto de mis alabanzas e inspiración no es sino la magnífica “The Fall” (El sueño de Alexandría). La obra y regalo que Tarsem Singh se ha permitido (y financiado) hacerse a sí mismo, y a todos nosotros, los cuentacuentos, estetas, románticos o soñadores de este mundo. Una cinta de 2006, pero que ahora, afortunadamente, llega a nuestras pantallas de cine.
Siendo algo estrictos, podríais encuadrarla dentro del género Fantástico (ganó en Sitges 2007). Pero que ello no aparte a los amantes del Mundo Real™, porque el cuento interior, la excelente parte fantasiosa, está al servicio de una bonita y sentida historia de seres reales que se encuentran necesitados de afecto, compañía y comprensión.
No soy crítico de cine, y sin duda encontraréis estupendas y contrastadas reseñas con una simple búsqueda (empezar por la del singular, referente y sabio Roger Ebert puede allanar el camino)
Pero como apuntes que puedan despertar vuestra curiosidad, me permito decir que si mezclásemos, por sus innegables cualidades narrativas, creatividad y deleite estético, “La Princesa Prometida”, “300″, “Baraka”, los múltiples trabajos de los geniales Guillermo del Toro y Yimou Zhang, y unas pinceladas del maestro Terry Gilliam, seguirían quedándose cortas las referencias a las que “The Fall” se podría adscribir. Sin olvidar que viene avalada por los maestros David Fincher y Spike Jonze. Un rodaje en 18 países, con sus correspondientes texturas, colores, edificios y oníricas localizaciones, permite juegos fotográficos de gran brillantez visual al servicio de una historia en la que la imaginación y el ingenio son un actor más.
El trabajo de la pequeña protagonista la hace merecedora de todos los elogios, por su luminosidad y emotiva naturalidad. E imagino que el carismático joven narrador será punto de atención de muchas miradas, presentándose ya como una estrella en alza.
Tal vez no sea una película para todos. Tal vez no se repita una extravagancia así. Aquellos que lleguéis a verla (en las escasas salas en que se proyecta en España) y disfrutéis de los sueños, magia, realidades, risas, llantos y poesía visual que ofrece, os estaré agradecido si pasáis de nuevo por aquí y me contáis qué os ha sugerido, qué os ha aportado. (Recomiendo la versión original subtitulada. Por lo que he visto, en castellano, tanto Alexandría (Catinca Untaru) como Roy (Lee Pace) pierden frescura y potencia comunicativa)
Aunque revientan mucho del argumento y sorpresa esencial, aquí os dejo el trailer en inglés, y el enlace al de nuestro idioma.
Creo que volveré a verla de aquí unos días. Bien lo merece, bien lo merezco.
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