Muy estable, muy desconectada o muy en el mundo analógico estará la persona que rápidamente no asocie Infojobs a “recurso práctico para buscar trabajo”.
No tengo datos concretos sobre si la base de candidatos de Infojobs ha recibido un aumento exponencial en esta etapa que llevamos de crisis, pero mis observaciones y el contexto me dicen que sí.
Además, salvando nichos muy específicos, la competencia generalista en la Red (Monster o CareerBuilder, por ejemplo) no está alcanzando un nivel relevante, y la prensa tradicional sigue prefiriendo tratar sin demasiado esmero sus secciones de clasificados digitales, haciendo más engorrosa la experiencia de usuario y aportando escasa variedad.
Todo ello, sumado al músculo empresarial y financiero que le sirven de plataforma, parece estar manteniendo a la marca en situación de liderazgo y preferencia en la búsqueda digital de empleo. Ya no tan sólo entre perfiles medios, de edades medias, como ocurría hasta hace unos años, sino en un espectro bastante más amplio.
En nuestro sector marketing-comunicación sigue sin existir una empresa, una marca, una publicación que, como en UK ejemplifican la excelente Brand Republic y su magacín Campaign, dé un paso adelante y se convierta en canal primordial y cualificado de relación entre oferta y demanda de empleo en la profesión. Con todo lo positivo que eso conlleva en atención, respeto y credibilidad.
Cierto, aquí se suele fichar y crecer a menor ritmo (ahora más bien se decrece con rapidez), se tiende a ser muchísimo menos claro y abierto en el planteamiento de las condiciones y beneficios (llegando a veces al puro oscurantismo), y se funciona, mayoritaria y especialmente en publicidad, por boca-oreja. Todo ello deméritos enquistados en el sistema, y que casi todos aceptamos por unos u otros motivos. Hay mucho que mejorar, aunque pocos quieren llevar la iniciativa.
Aún así, convertirse en centro de atención referente para el intercambio entre profesionales y empresas sigue siendo una oportunidad que tanto IPMARK, como Anuncios, como MarketingDirecto.com están dejando escapar, estrepitosa e inconcebiblemente, desde hace años.
Por todo ello, como desempleado, ubicado entre la publicidad y el marketing, mis visitas y uso del servicio de Infojobs tienen, evidentemente, un propósito claro, pero no sencillo en estos tiempos.
Es una herramienta más, gratuita y bien gestionada, que tengo a mi alcance para ponerme en contacto y conocer una parte de la demanda, más bien estándar, pero demanda al fin y al cabo.
Gracias a ese uso y observación reiterada, y a algunas charlas al respecto, he podido comprobar cómo la empresa ha desarrollado movimientos interesantes e inteligentes para, sin resultar intrusiva o decepcionante, obtener mayores rendimientos de este aumento del volumen de sus clientes:
Si en 2007 una persona de cualificación y experiencia media podía encontrarse con unos 100-150 candidatos concurriendo por una buena oferta, hoy la cosa suele dispararse por encima de los 400, sea cual sea la categoría, llegando a los 800 y 1000 si la oferta es inconcreta o muy abierta. Y en los perfiles senior o directivos, la cifra ronda el centenar. Muchos grandes profesionales, con grandes salarios, han caído también con la crisis, y se nota.
Es algo que no han pasado por alto desde la empresa y, junto al servicio básico (muy completo) y gratuito (para los candidatos) que ofrece, ha ido desarrollando paquetes complementarios para el usuario que busque destacarse o informarse un poco sobre sus competidores.
Si ese usuario ve el gasto adicional, no como un peaje o sobrecoste, sino como un modo de potenciar sus propios intereses, es una estupenda respuesta a la clásica pregunta de “What’s in it for me?“. Desde “hacerse más visible a las empresas”, o “testear/acreditar el nivel de inglés”, pasando por otros variados aspectos, todos ellos a un coste asequible o moderado.
Pero si hipotetizamos la gran masa de posibles usuarios interesados, necesitados o seducidos por esos detalles “extra”, que además tienen periodos de caducidad establecidos, y por tanto requerirán de reinversión en caso de no lograr rápidamente lo esperado, el resultado viene a representar un plus de ingresos muy considerable.
Es un buen ejemplo de qué ocurre cuando los modelos de gestión de marca ponen al consumidor/usuario (los candidatos), como centro de sus estrategias e innovación. Si se toma muy en cuenta el contexto y sus necesidades, y se le ofrece un modo simple, rápido y a un coste asequible para incrementar cualesquiera sean sus ventajas o satisfacciones esperadas, es muy probable que la experiencia de marca se vea favorecida, y con ello el beneficio para la empresa.
Eso sí, habría que conocer si la otra parte de los usuarios de Infojobs, las empresas, valoran y tienen realmente en cuenta ese plus de interés e información que los candidatos desean mostrar.
Si alguno de vosotros actúa como seleccionador, y usa y oferta mediante el servicio, sería estupendo que pudiese comentarnos algo al respecto. Aunque sea anónimamente.