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Así se ofrece una beca: “Tips for better ideas”

La agencia canadiense Rethink Communications ofrece esta beca (edición 2010) para diseñadores, concebida para inspirar y potenciar su talento en el Langara College.

Y qué mejor ejemplo que demostrarlo mediante este estupendo y propagable “Tips for better ideas“:

Vía Piscolabis (blog del estudio 2creativo) y 40Fakes.

En tiempos de crisis, cuéntales tu historia

En el principio de los tiempos (o sea, hace cuatro días), antes del LibroCara, de los miles de twits por segundo, de LinkedIn, de los blogs, del iPhone 3GS, de Infojobs, o incluso de la imprescindible Red de Redes, la gente también buscaba oportunidades, empleo o negocios, y se tiraba de contactos a mansalva (el tan actual y supercool Networking).

La tribu, la familia, los vínculos personales directos, las personas con las que habíamos tratado, interactuado, a quienes habíamos ayudado, enriquecido, seducido o dejado buena impresión eran el principal camino que podía aportarnos una posible o rápida plataforma laboral o de negocios mediante sus propios lazos sociales.

Impactar a quienes pudieran ejercer (aunque no siempre accediesen) de apoyo para llegar a aquellos que quisiéramos que nos necesitasen (aunque aún no supiesen lo útiles que les seríamos).

Fuese para jugar a nuestro favor, fuese para jugar en ayuda de otros, ligar el momento, contexto, tempo y clima adecuados para ello era tan importante como las ideas, el talento o los proyectos que se pretendiesen destacar y relatar en ese mensaje.

Hoy día todo ello no ha dejado de ser esencial para lograr la atención de un contacto, pero con un entorno 2.0 muy implantado, ya casi no reparamos en la gran ventaja que el mundo digital ha aportado a esa vertiente de personal branding: la capacidad de mostrarnos y aumentar los puntos de contacto a gran velocidad y de modo exponencial (aún a riesgo de perder algo de significado en según qué ocasiones) si alineamos empeño, interés, constancia, autenticidad y creatividad en ello.

Además, lo que la tecnología no ha cambiado (aún) un ápice es la esencia humana. Por ello, para que nuestro mensaje condense los conceptos necesarios que nos beneficien, que faciliten que se nos recuerde y posicione donde y como queremos, sigue siendo fundamental saber contar la propia historia (y hacerlo sin miedo).

Un relato (honesto o no, es decisión personal) atractivo y que transmita, con personalidad propia, quiénes somos, qué sabemos, qué aportamos, cuáles son nuestras circunstancias, motivaciones, proyectos y metas, y por qué alguien debería confiarnos su trabajo, su capital, su marca, sus bienes o sus ilusiones, esperando, obviamente, que los mejoremos, renovemos, difundamos, rentabilicemos, incrementemos o hagamos realidad.

Al auspicio de la crisis, de entre las últimas propuestas publicitarias que he visto nacer en blogs, redes sociales y demás, y que apela a ese networking, tanto digital como del Mundo Real™, quiero destacar la honestidad, estilo, tono y fondo con la que Jaime Barber (alias James Bernbach, creador del estupendo y amigo CSI) elige contarnos una historia en su nueva habitación digital.

Sufriendo en silencio no es sino un interesante, sincero, humilde a la vez que inspirador, elegante y directo ejemplo de lo que muchos jóvenes, y no tan jóvenes, profesionales están viviendo hace bastante tiempo en su búsqueda, no sólo ya de un tan escaso puesto mileurista, sino de una oportunidad en la que desarrollar aquello para lo que mejor capacitados se sienten.

Jaime, demostrando una muy actual inteligencia estratégica, entiende lo imprescindible de la coopetición, por ello nos invita a unirnos, compartir y superar su causa, nuestra causa, y desde su rincón procura difundir otras historias afines.

No se trata sólo de un ejemplo de ser “creativo” por serlo, sino de una iniciativa que demuestra la orientación a vender multimediamente una historia personal, y su talento añadido, como un producto memorable que algún publicitario o marketiniano avispado, su público principal, deseará conocer y adquirir, o incluso complementar, creando un nuevo proyecto colaborativo.

Bien sea por la imperante escasez de puestos, de empleadores, de financiación, de presupuestos, de clientes, de paciencia, de ideas innovadoras, de resultados, de ganas o de oídos receptivos, muchas personas están decidiendo o aprendiendo, de nuevo o por primera vez en sus carreras, los múltiples modos y la importancia de dejarse ver y saberse vender (así en la Tierra como en la Red).

Crearse las propias oportunidades no es en absoluto sencillo. No está exento de riesgos, desengaños y equivocaciones. Tal vez no surjan cuando lo necesitamos, tal vez sí. Tal vez estén donde no esperamos.

Pero sin intentarlo, sin buscarlas y fomentarlas, apoyados en una cierta piel de piedra para soportar los vaivenes, y sumando razón y emoción en un mismo plan, como nos demuestran el entusiasmo, ingenio, esperanza y perseverancia de Jaime, jamás conoceremos cuál puede ser el camino adecuado para lograrlas.

Si has leído esto y también necesitas contar tu historia, ya tienes un ejemplo donde inspirarte.

¿Dispuesto a emprender?

En este periodo de crisis, en el que las reducciones de ventas, de presupuestos, de plantillas y de confianza son norma, y en el que la dificultad de financiación es el pan nuestro de cada día para muchos, sigue habiendo valientes, creativos, soñadores, hombres y mujeres con propósitos, espíritu de sacrificio y, especialmente, motivación por vivir su propio negocio, que, arriesgando capital, tiempo y esfuerzo siguen manteniendo vivo el tejido empresarial de pymes de nuestro mercado y generando oportunidades.

Crear, comunicar, enriquecer, difundir, aportar emoción, razonamientos, historias, ilusiones, vinculaciones y sentido a las marcas es algo que sólo alcanza su verdadero potencial y tiene sólido propósito cuando hay alguien que se apoya en una visión y comprensión de marketing, y que desmuestra la capacidad y voluntad de establecer una empresa, un servicio, un producto que sea remarcable y auténtico, no sólo un negocio más entre una multitud con fines irrelevantes.

Si el emprendedor/a, independientemente de la escala de su aventura, cree firmemente en su proyecto, innova, gestiona estratégica y honestamente, y es capaz de contagiar y entusiasmar a sus colaboradores con su motivación, generando confianza, objetivos y metas compartidas, es muy probable que juntos logren transmitir mucho mejor esas virtudes y la solidez de su propuesta al consumidor, y hacerle llegar un mensaje memorable y relevante.Lanzarte en paraca

Si la crisis no ha logrado desgastar del todo tu interés y tus ideas, si tienes un proyecto, has encontrado apoyos y has decidido lanzarte e iniciar tu empresa, te hago llegar mis más sinceros ánimos.

Pero, además de eso, creo que puede serte útil leer lo que Jesús Encinar, CEO de Idealista.com y emprendedor de múltiples aventuras, te ofrece conocer mediante sus 10 consejos sobre cómo empezar una empresa.

De ellos, por cuanto tan importante es lo que representa tu marca y las personas que comparten tu idea, destacaría:

  • En un proyecto lo más importante no es la idea sino el equipo que está detrás. Rodéate del mejor equipo del mundo y todo saldrá mejor. La mejor idea del mundo con un equipo mediocre no llega a ningún sitio, pero un equipo brillante puede hacer un gran negocio hasta de una idea mediocre.
  • Muchas pequeñas empresas y emprendedores pierden el sueño pensando “cómo va a reaccionar el mamut que tengo por competidor a mi entrada en su negocio” pero la realidad es que muchas grandes empresas no pueden hacer lo que hace un emprendedor porque tienen un distinto “perfil de riesgo”. Como emprendedor tú puedes equivocarte, hacer errores, arriesgar tu marca… Tú puedes fallar, ellos no. Ellos tienen más miedo a arriesgar su marca y su prestigio. Tu puedes hacer el ridículo, ellos no. Esa es tu ventaja.

Vía los imprescindibles Microsiervos.

Santiago Niño plantea un escenario drástico

Santiago NiñoEn esta reciente entrevista en La Contra de La Vanguardia, el economista y catedrático de la Universitat Ramón Llull, Santiago Niño Becerra, plantea algunas cuestiones que, no por muy amargas, apocalípticas o pesimistas, dejan de conllevar realismo respecto a la coyuntura y el contexto, o de guardar sentido y credibilidad estratégica.

Muchas de sus propuestas y predicciones, aceptando que nos sitúan en (casi) lo peor, afectan y afectarán de manera directa a quienes nos/se dediquen a gestionar y comunicar marcas.

Nuevos retos en un entorno cada vez más hostil, y precario, pero que muy probablemente genere oportunidades para nuevos y especializados tipos de empresas, discursos y profesionales.

Algunas afirmaciones potentes (y nada alagüeñas) que ofrece el entrevistado:

“A mediados del 2010 es cuando verdaderamente empezará la crisis”

“La recuperación de la crisis estará basada en la productividad y en la eficiencia, lo que significa que sobra y sobrará sin remedio mano de obra”.

“El nivel de deuda es brutal, las entidades financieras tienen unos agujeros tremendos aunque no se quiera admitir, los recursos van a la baja y la capacidad de absorción de nuevos televisores, electrodomésticos, etcétera, se ha agotado”.

“En España, un país muy dependiente, la crisis será durísima por la estructura del PIB basado en el ladrillo, el turismo, el automóvil y en infraestructuras baratas ya insostenibles. O hay un cambio del modelo productivo capaz de absorber a toda esa población o vamos a una tasa de paro del 30%”.

“Con el 2010 vamos a entrar en un parón de la actividad económica. No creo que quiebre ningún banco, porque el Estado los sostendrá, pero la gente no podrá sacar su dinero libremente porque si se vacían los bancos el Estado no podrá sostenerlos”.

Todo lo argumentado por Niño me lleva a plantearme (así a bote pronto, no pretendo gran seriedad ideológica) que una posible reacción a medio-largo plazo por parte de diversos colectivos ideológicos, económicos y sociales podría fraguarse en una vuelta inspiracional a un Comunismo-Socialismo reformado, para el que todavía no tenemos ni nombre, ni definición, ni postulados claros.

¿Libre mercado? Dejar de contemplarlo como tal chocaría con gran parte de las necesidades e ilusiones actuales, que cuentan y dependen de él por igual. Reeducarnos a lo contrario llevará tiempo. Si no sabemos cómo serán ni la sociedad ni el mercado en una década, aún menos en mayor periodo. ¿Intervención y gestión estatal? Necesaria para llegar allí donde nadie tiene interés o poder para llegar. ¿Protección social? Conveniente, aunque su sustento es cuestión harto compleja. ¿Producción y consumo inteligentes, coligados y sostenibles? Mucho tenemos aún que avanzar y asentar en eso.

El tiempo y los votos dirán si necesitamos y queremos buscar, encontrar y elegir alternativas a un modelo de Capitalismo que se ha demostrado desequilibrado y canibal, y a un estilo de crecimiento económico no sostenible y poco prorrogable. Ambos sin una aparente visión e intención clara de rediseñarse y saber asimilar la (brutal) desaceleración.

Si aportáis más ideas seguro que sale una conversación interesante (fantástico-apocalíptica tal vez, pero interesante sin duda).

Vía Escolar.

Gripe porcina, oportunidades y amenazas

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Como en todo proceso crítico, la gripe porcina plantea posibles oportunidades y amenazas, tanto en lo socio-político como en lo empresarial.

Dando por sentado que los damnificados evidentes y principales son los contagiados y su entorno, además de los diversos sistemas sanitarios y de transporte de cada país afectado, planteo algunas circunstancias que vienen dándose en situaciones similares (gripe aviar, vacas locas…) y que no dejan de ser interesantes.

En un caso así, por ser la primera referencia mental, quienes primero reciben el daño de la opinión pública son las explotaciones porcinas. El consumo y venta de cerdo se ve reducido, su precio global cae y las reticencias y maledicencias sobre estos animales crecen a merced de miedos, supersticiones y bulos interesados. Aquí no son ellos quienes nos contagian (o sea, el consumo de su carne), como sí ocurría con las vacas y su encefalopatía espongiforme, sino nosotros, unos a otros, como en la gripe “común”.

La oportunidad comercial puede aparecer para las carnes de similar precio, que no cuenten con los conflictos emotivo-sanitarios que el gorrino sufre actualmente. Aumentar su cuota de mercado gracias a la sinrazón.

Por otra parte, los medios ya informan hace días de que casi todas las actividades colectivas y de ocio social están viéndose drásticamente recortadas en Méjico DF, y puede extenderse la tendencia, que no entiende de fronteras. Centros de estudio, tiendas de no-primera necesidad, estadios, centros comerciales, etc. Caída de la asistencia escolar y laboral, y de los ingresos, inesperada, de duración indefinida y poco evitable.

Oportunidad para recuperar el tiempo y ocio familiar en el hogar, pero también para numerosos servicios digitales, tanto de pago (p. ej.: servicios on-line de las consolas) como gratuitos (p.ej.: nuevos followers en Twitter).

En cuanto a los directamente beneficiados en los económico, los medios (mayor interés y atención), las farmacias, los productores de mascarillas y Roche con su poderoso (y patentado) Tamiflu son los más claros receptores de estímulo a cambio de la tan ansiada seguridad/información/prevención.

Respecto a las mascarillas, algo que me sorprende y desconcierta es la cantidad de personas  que las múltiples conexiones televisivas muestran (más en Méjico que en USA) con dicho objeto protector mal colocado. Una gran parte de la población enmascarada las lleva dejando su nariz al descubierto, algo que podría indicar que ni las farmacias, ni los medios nacionales, ni ningún organismo público autorizado se han molestado en hacer una simple y útil demostración de su correcto uso.

Vender 5.000 mascarillas al día es inútil si no se educa en cómo prevenir el contagio mediante su adecuada aplicación.

La oportunidad para las autoridades pertinentes (globales y locales) es tomar cercanía, conectar por todas las vías posibles (analógicas y digitales) con la población, plantear respuestas rápidas, con un discurso comprensible, abierto (que no indiscreto) y ubicuo que tranquilice, organice y prevenga a los ciudadanos. Si las actuaciones son correctas, dentro del inevitable control y contagio, esas mismas autoridades pueden salir reforzadas. Si frustran y evitan conversar con la ciudadanía, el desgaste de credibilidad y confianza puede ser aún mayor.

Si se os ocurren más, añadidlas en los comentarios, y así podremos llegar a un análisis marketiniano más amplio de la situación.

22 consejos para mejorar en tus entrevistas

Vía el imprescindible Seth Godin llego a How to nail an interview.

En la página se nos ofrecen 22 útiles consejos, acompañados de diversos videos demostrativos.

El autor ha desarrollado estas indicaciones, en su mayor parte destinadas a refrescar nuestro ya no tan “sentido común”, basándose en las conclusiones empíricas obtenidas de su proyecto de investigación acerca del comportamiento que mostramos en las entrevistas de trabajo.

El proceso, a grandes rasgos, consistió en:

  • Poner un anuncio en craiglist buscando un “coordinador de marketing” para un empresa web apunto de lanzarse al mercado.
  • Analizar los cientos de CVs recibidos y planificar las entrevistas
  • Preparar un ambiente apropiado para recibir a los aplicantes (o solicitantes): despacho, secretaria, entrevistador (se turnaron él y un amigo) y cámaras semi-ocultas para grabar la charla (el entrevistado daba su consentimiento, aunque en los videos diga lo contrario).
  • Desarrollar 28 entrevistas y analizar los resultados de conducta en base a las respuestas dadas, actitud, lenguaje no-verbal, etc.

Quería encontrar aquello que hace que algunas personas brillen, convenzan y motiven más y mejor en los procesos de selección, y destacar los errores que, si se corrigen, no eviten a otras lograrlo.

Tal vez no se puedan aplicar a todo sector o estilo de profesión, o a todo tipo de entrevistadores, pero, te dediques o no al marketing, las ventas o la comunicación, creo que sus conclusiones siguen siendo útiles a la hora de plantearte cómo enfocar esa próxima oportunidad para conseguir el trabajo que te interesa.

Yo ya he tomado nota de varias cosas a mejorar.

Tenéis videos demostrativos y explicaciones ampliadas en la página.

Aquí os hago una traducción, ligeramente libre, de los 22 consejos y algunos detalles (mis comentarios, sólo en cursiva):

  1. Las cartas de presentación son inútiles, lo que cuenta es tu CV. (Aquí discrepo, pero dependerá mucho del tipo de empresa, perfil y sector)
  2. Tienes 10 segundos para interesar al seleccionador, o di adiós. Haz relevante tu CV (o tu book), adáptalo a la oferta en cuestión.
  3. Sé puntual.
  4. Apaga el móvil.
  5. Conoce la empresa, y ten claro por qué quieres trabajar allí.
  6. Trae CVs impresos. No des por hecho que lo tendrán sobre la mesa.
  7. Trae un bloc de notas. Toma notas cuando sea o consideres apropiado.
  8. Viste de forma limpia, pulida y sin extravagancias. (Creo que los creatas podrán saltarse lo de las extravagancias)
  9. Pon en modo “privado/sólo amigos” todos tus perfiles en las redes sociales. Te buscarán en Google, mejor que sólo encuentren aquello que te favorezca o no comprometa. Si ven algo que no les cuadra con su cultura de empresa, adiós.
  10. No hagas bromas. Tu sentido del humor puede no cuadrar con el suyo. Sé cordial, pero no cachondo.
  11. No balbucees al responder. Procura centrarte en lo que te preguntan y sé directo.
  12. No pongas a parir a tu ex jefe. Aunque se lo merezca, darás una imagen negativa.
  13. No flirtees/intentes ligar con el/la entrevistador/a. (Puedes rebajar mucho tu imagen. Si te interesa, déjalo para cuando te hayan aceptado. Valora tu talento e inteligencia. Si tú no lo haces, ¿por qué deberían ellos?)
  14. No juguetees con tu cabello o con tu rostro. Intenta mantener una pose de seguridad y confianza, aunque estés nervioso.
  15. No menciones el trabajo de tu pareja. (El video de ejemplo de este punto es la risa, pero no sé si es tan peliagudo para otras personas. Lo dicho, un poco de sentido común, y no entrar en detalles)
  16. Mantén buen contacto ocular. Perder mucho la mirada puede indicar falta de interés o atención.
  17. La honestidad es (a veces no) la mejor política. Sé abierto y honesto, pero hay cosas que es mejor no contar ni especificar.
  18. Ten metas. Aunque no sepas dónde o cómo quieres acabar, es bueno tener algunas ideas planteadas. Si no, pueden asociar una falta de ambición a un futuro comportamiento holgazán.
  19. Cuenta con logros. Cosas que estés orgulloso, profesional o personalmente, de haber logrado. O errores de los que hayas aprendido lecciones.
  20. Ten pasión. Sé capaz de comunicarla y de explicar qué te motiva e interesa de la empresa y el sector, y qué haces, lees o practicas para ampliar tus habilidades y conocimientos.
  21. Haz preguntas. Si te dan la oportunidad, hazlas. Si no, pregunta si puedes hacerlas, y hazlas. Demostrarás interés y motivación por el puesto.
  22. Envía una nota de agradecimiento. Enviar un e-mail es sencillo, pero mejor una nota manuscrita, en la que agradeces a tu entrevistador el tiempo y atención dedicados. No tiene porqué ser extensa, pero sí sincera. (Vuelvo a discrepar. A veces te será imposible enviar dicha nota a tiempo o acceder de nuevo al entorno del entrevistador-seleccionador. Si el correo electrónico es honesto y claro, puede ser tan o más válido. Eso sí, acuérdate de pedírselo)

Eso es todo lo que Steinar plantea, que no es poco.

Si entendéis bien en inglés, podéis seguirle por Twitter o ver los videos en su canal de Youtube. Ambos pueden aportaros aún más información sobre el comportamiento a evitar o mejorar.

Infojobs, ¿líder por méritos propios o por una competencia ineficaz?

Muy estable, muy desconectada o muy en el mundo analógico estará la persona que rápidamente no asocie Infojobs a “recurso práctico para buscar trabajo”.

No tengo datos concretos sobre si la base de candidatos de Infojobs ha recibido un aumento exponencial en esta etapa que llevamos de crisis, pero mis observaciones y el contexto me dicen que sí.

Además, salvando nichos muy específicos, la competencia generalista en la Red (Monster o CareerBuilder, por ejemplo) no está alcanzando un nivel relevante, y la prensa tradicional sigue prefiriendo tratar sin demasiado esmero sus secciones de clasificados digitales, haciendo más engorrosa la experiencia de usuario y aportando escasa variedad.

Todo ello, sumado al músculo empresarial y financiero que le sirven de plataforma,  parece estar manteniendo a la marca en situación de liderazgo y preferencia en la búsqueda digital de empleo. Ya no tan sólo entre perfiles medios, de edades medias, como ocurría hasta hace unos años, sino en un espectro bastante más amplio.

En nuestro sector marketing-comunicación sigue sin existir una empresa, una marca, una publicación que, como en UK ejemplifican la excelente Brand Republic y su magacín Campaign, dé un paso adelante y se convierta en canal primordial y cualificado de relación entre oferta y demanda de empleo en la profesión. Con todo lo positivo que eso conlleva en atención, respeto y credibilidad.

Cierto, aquí se suele fichar y crecer a menor ritmo (ahora más bien se decrece con rapidez), se tiende a ser muchísimo menos claro y abierto en el planteamiento de las condiciones y beneficios (llegando a veces al puro oscurantismo), y se funciona, mayoritaria y especialmente en publicidad, por boca-oreja. Todo ello deméritos enquistados en el sistema, y que casi todos aceptamos por unos u otros motivos. Hay mucho que mejorar, aunque pocos quieren llevar la iniciativa.

Aún así, convertirse en centro de atención referente para el intercambio entre profesionales y empresas sigue siendo una oportunidad que tanto IPMARK, como Anuncios, como MarketingDirecto.com están dejando escapar, estrepitosa e inconcebiblemente, desde hace años.

Por todo ello, como desempleado, ubicado entre la publicidad y el marketing, mis visitas y uso del servicio de Infojobs tienen, evidentemente, un propósito claro, pero no sencillo en estos tiempos.

Es una herramienta más, gratuita y bien gestionada, que tengo a mi alcance para ponerme en contacto y conocer una parte de la demanda, más bien estándar, pero demanda al fin y al cabo.

Gracias a ese uso y observación reiterada, y a algunas charlas al respecto, he podido comprobar cómo la empresa ha desarrollado movimientos interesantes e inteligentes para, sin resultar intrusiva o decepcionante, obtener mayores rendimientos de este aumento del volumen de sus clientes:

Si en 2007 una persona de cualificación y experiencia media podía encontrarse con unos 100-150 candidatos concurriendo por una buena oferta, hoy la cosa suele dispararse por encima de los 400, sea cual sea la categoría, llegando a los 800 y 1000 si la oferta es inconcreta o muy abierta. Y en los perfiles senior o directivos, la cifra ronda el centenar. Muchos grandes profesionales, con grandes salarios, han caído también con la crisis, y se nota.

Es algo que no han pasado por alto desde la empresa y, junto al servicio básico (muy completo) y gratuito (para los candidatos) que ofrece, ha ido desarrollando paquetes complementarios para el usuario que busque destacarse o informarse un poco sobre sus competidores.

Si ese usuario ve el gasto adicional, no como un peaje o sobrecoste, sino como un modo de potenciar sus propios intereses, es una estupenda respuesta a la clásica pregunta de “What’s in it for me?“. Desde “hacerse más visible a las empresas”, o “testear/acreditar el nivel de inglés”, pasando por otros variados aspectos, todos ellos a un coste asequible o moderado.

Pero si hipotetizamos la gran masa de posibles usuarios interesados, necesitados o seducidos por esos detalles “extra”, que además tienen periodos de caducidad establecidos, y por tanto requerirán de reinversión en caso de no lograr rápidamente lo esperado, el resultado viene a representar un plus de ingresos muy considerable.

Es un buen ejemplo de qué ocurre cuando los modelos de gestión de marca ponen al consumidor/usuario (los candidatos), como centro de sus estrategias e innovación. Si se toma muy en cuenta el contexto y sus necesidades, y se le ofrece un modo simple, rápido y a un coste asequible para incrementar cualesquiera sean sus ventajas o satisfacciones esperadas, es muy probable que la experiencia de marca se vea favorecida, y con ello el beneficio para la empresa.

Eso sí, habría que conocer si la otra parte de los usuarios de Infojobs, las empresas, valoran y tienen realmente en cuenta ese plus de interés e información que los candidatos desean mostrar.

Si alguno de vosotros actúa como seleccionador, y usa y oferta mediante el servicio, sería estupendo que pudiese comentarnos algo al respecto. Aunque sea anónimamente.

III Salón del Manga de Valencia

Es realmente gratificante, por no ser tan habitual, constatar lo que se logra cuando toda una organización, todo un evento, todo un equipo pone el foco real de su atención y su trabajo en escuchar, sorprender, ilusionar, implicar, hacer disfrutar y ofrecer un producto o servicio memorable a sus consumidores, su público.

Si, además, uno es partícipe del despliegue, las sensaciones y los insights obtenidos aún son mayores.

Mi ausencia del blog estos últimos días se ha debido a que, gracias a mis amigos de la Editorial Banzai, Jointo Entertainment y la asociación ADAM me brindaron la oportunidad de colaborar con ellos en el III Salón del Manga de Valencia, que tuvo lugar los pasados 28 y 29 de marzo.

Desde mis labores, principalmente de atención y gestión de prensa, pude observar y compartir de cerca aquello que Iñaki Pueyo y Maite Franco, los organizadores y promotores, habían planteado y desplegado, junto a sus voluntarios, para satisfacer a los entusiastas del manga, el anime y, por supuesto, la cultura (pop y tradicional) japonesa:

Selección de tiendas y editoriales nacionales, concursos de cosplay, de karaoke, de videojuegos, de juegos de mesa, talleres variados, autores y asociaciones invitados, exhibiciones de artes marciales, y, especialmente, por su muy notable predicamento en Valencia, shows y demostraciones de ParaPara.

En el blog Ramen Para Dos encontraréis fotos y una crónica más apropiada de los dos días, en los que todos trabajamos hasta la extenuación, pero el buen ánimo y la alegría fueron la constante que aportó la energía necesaria.

No es el primer Salón de este tema o características al que acudo, ya sea como visitante, sea como profesional. Pero, respecto a otros tipos de Trade Shows o Salones (del automóvil, porno, moda, telefonía, alimentación, inmobiliario y construcción, turismo…), lo más cercano que me atrevería a comparar respecto al disfrute, participación e integración del público en las actividades de dicho Salón serían Consumer Shows como Barcelona Degusta o el Salón de la Infancia.

Espacios y momentos pensados y cuidados para y por el consumidor, no tan centrados en el lucimiento (que no negocio) de la industria que lo auspicia. Incluso la del porno, por motivos obvios, tiene barreras a una participación masiva semejante.

Y, aunque los recursos sean menos potentes, estos eventos son especialmente esperados, señalados y reconfortantes para quienes acuden devotamente, los fans, y son gratamente sorprendentes para el visitante casual o neófito, integrándole en una fiesta participativa y compartida por todos.

Salvo excepciones, muchos de los periodistas que acudieron a cubrir el evento, con los que tuve ocasión de charlar cordialmente, traían una noción más o menos superficial de lo que representaba este fenómeno social entre los jóvenes. Y, por las impresiones y crónicas obtenidas, parece que, aunque sabemos que tenemos que seguir mejorando varios aspectos, salieron de la visita con una estupenda opinión.

Todo ello dice mucho en favor de los asistentes, de la cultura y buen ánimo que comparten y generan entre ellos, y del espectáculo que ofrecieron gracias a las muchas y muchas horas de creatividad y trabajo dedicadas a sus atuendos y maquillajes, a aprender sobre el idioma y la cultura niponas, o a su extroversión al cantar, relacionarse y danzar con notable ritmo y coordinación.

A diferencia del evento líder y referente del sector, el Salón del Manga del Barcelona, o del también poderoso Expomanga de Madrid, asentados y con afluencias que superan las decenas de miles, se podría decir que los eventos organizados por Jointo cuentan con un factor que los profesionales del marketing  solemos destacar positivamente: la voluntad y el esfuerzo por mejorar, aprender, innovar, evolucionar, crecer y sorprender edición tras edición.

Ya hace muchas décadas que el genial Bill Bernbach acuño para Avis aquel inolvidable “We are number 2, we try harder” (“Somos el número 2, por eso nos esforzamos más”).

Y así parece seguir siendo para aquellos emprendedores que se apoyan en su pasión (compartida con sus consumidores), que aprenden de, y no rehuyen, las críticas y los fracasos, que motivan y cuentan con equipos multidisciplinares y creativos, y que, por encima de todo, se esfuerzan e invierten en ofrecer una experiencia vitalista y memorable al público.

Algo que, especialmente en estos tiempos tan duros, sigue siendo una oportunidad de gran valor desde la perspectiva de negocio a medio plazo y de la construcción de una marca con verdadero significado e historia.

Abrazar el fracaso para alcanzar el éxito

Hace poco conversaba con mi mejor amigo sobre el actual y adverso panorama que estamos afrontando profesionales y empresas.

Él es un emprendedor que, mientras sus compañeros de universidad aprendían lo que era una empresa, se aventuró a crear varías (un poco al estilo Tom Cruise en Risky Business, pero sin el glamour y el puterío).

Me contaba que una de ellas, una pequeña editorial con la que se arriesgó a editar en España títulos que normalmente no llegaban, o lo hacían a un precio mayor por importación desde Asia, no lograba funcionar bien. De un tiempo a esta parte cuanto obtenía en sus actividades lo estaba destinando a ir liquidándola de un modo digno.

Sin embargo, su discurso no se enfocaba al lamento o la derrota, algo en lo que suelen regodearse el sistema financiero y los amigos de la culpabilización frente al cambio y la innovación.

Quería a su empresa, y entendía la situación. Sus palabras, llenas de naturalidad, recogían las numerosas lecciones aprendidas que le ayudaban a mejorar la orientación de su trayectoria.

Con el tiempo, viajes, talento, honestidad, pasión, aciertos, errores, amistades, capital e iniciativas invertidas en el proyecto, había logrado obtener respeto, reputación, conocimiento, confianza, contactos y atención dentro de su sector. Y, gracias a ello, está asentándose en otro modelo de negocio, orientado a la promoción y crecimiento entre los consumidores de ese mismo mercado, que tan bien ha llegado a conocer.

No vivimos en una cultura primordialmente meritocrática como pueden ser la estadounidense o algunas asiáticas, y por ello no siempre tenemos presente que el riesgo, no en su forma temeraria o de arrogante codicia (que bien nos condujeron a la burbuja inmobiliaria o a esta crisis), sino en su vertiente de atrevimiento, desafío, creatividad e innovación, es un elementos de un enorme potencial para individuos y empresas.

Y aún así, en organizaciones y equipos, lo bloqueamos, recelamos o descartamos por su falta de seguridad, ya que no siempre es fácil de controlar o medir, o porque va contra la tradición, o nunca antes se ha probado, o porque “así se ha hecho siempre, y no vamos a cambiarlo“.

En ocasiones, afortunadamente, esos valedores del riesgo y el cambio logran emprender y crear sus empresas y proyectos.

Pero a nadie le pasa por alto que, antes o después, cuando uno arriesga, podrá fracasar. Es algo que tememos, que tememos terriblemente, pues solemos entender, y aceptar, que el fracaso comporta pérdida de confianza (bancaria, social, laboral…), pérdida de presencia o liderazgo, y pérdida de inversiones, valor o activos.

La falta de éxitos rápidos y de apoyos en esas aventuras pueden condenarnos a un destierro, real o simbólico, del mundo social, laboral o empresarial, dados el sistema y cultura aún predominantes.

Pero para quienes tienen ese espíritu de iniciativa, el éxito nunca enseña tanto como el fracaso. Los triunfos sólidos suelen provenir de una trayectoria agridulce.

Las lecciones, los contactos y los insights que se adquieren mientras se llega a ese fracaso hacen mucho más eficiente, resistente y experto al profesional, al emprendedor, a la empresa que los obtiene, y con ello puede encauzar mejor sus futuras acciones, innovaciones y atrevimientos, adelantándose a la competencia conservadora y menos dinámica.

Entre todos debemos considerar qué modelo de país, empresas y profesionales queremos:

  • O seguimos albergando, regulando, trabajando y educando en un legado cultural del recelo, del poder impositivo y jerarquizado, del inmovilismo al servicio de lo establecido, donde el fracaso que guía hacia al éxito, el riesgo eficaz y la creatividad innovadora aún son los enemigos a batir, las voces a callar, los elementos a relegar.

Esta crisis presenta un escenario imperativo para decidir sobre nuestro inmediato futuro.

Si actuamos en consecuencia y aprendemos del fracaso, los siguientes éxitos pueden ser nuestros.