…pero ¿no os sugiere un simil demasiado evidente? Shake Weight™
(es incluso mejor el video que contiene el enlace que os he puesto arriba)
Soy fan de los infomerciales. Por lo general me parecen obras maestras de la posmodernidad consumista. Pero a éste, por mucho que reconozco que el principio físico en que se basa funciona, su diseño, ejecución, presentación… todo, lo llevan a ser más carne de viral descontrolado que otra cosa.
Juzgad vosotros mismos y decidme (y no, no parece seguir una premeditada estrategia de difusión al estilo de la estupenda “Will it blend?”)
Eso sí, tal vez se venda como churros (no va con doble intención), y las risas inmediatas están garantizadas.
Este anuncio de Orange, obra de Publicis Conseil (Francia), tiene todo la pinta de una “declaración de intenciones” sobre cómo aborda y qué significa Internet para la marca.
Síntoma éste que nos sitúa en un panorama en el que, probablemente, sus competidores (a diferencia de en España) estén pasando de la fase “técnica” a la “identitaria” en sus objetivos estratégicos, y sea momento de destacar características y visiones más emocionales sobre la comunicación digital.
Como comenta Janes en su Tumblr (donde he visto el spot), y como también apuntan algunos comentaristas en YouTube, la diferencia entre la realidad y la promesa que plantea el video será, como mínimo, sustancial. De ello no cabe duda.
Pero sabemos que no va de eso, y por eso nos gusta. Para qué negarlo.
Si algo tienen este tipo de piezas, cócteles de romanticismo narrativo, poesía visual/sonora y guiños contraintuitivos, es que su objetivo principal no pretende pasar por el cedazo del realismo analítico, congruente.
Buscan seducir, emocionar, contar una historia que motive e implique (el llamado engagement) al espectador (o usuario) y, a fin de cuentas, conseguir que se hable de la marca y su actitud ante “la vida” (que tiende a reflejarse en la del propio consumidor).
Como consumidores seguimos (y seguiremos) pretendiendo o esperando encontrar racionalidad en aquello que una marca nos comunica y ofrece en sus propuestas, para así hallar un elemento racional justificante en el que anclar nuestras decisiones de compra.
Y bien al contrario, abundan los ejemplos y estudios que señalan la Emoción como driver principal, como factor primario que inicia todo proceso de decisión, ya no digamos de compra (luego veremos si las necesidades concuerdan, pero eso pertenece a un plano posterior).
Este anuncio guarda su fuerza en que mediante una sucesión de sugerentes escenarios y apelaciones a la emoción, logra que encontremos en nosotros esa razón por la que preferir la marca.
Si Internet es tan significativa y diferencial para Orange, no será menos para nosotros ¿no?
Michael Wolff escribe un interesante, entretenido y revelador artículo para Vanity Fair acerca de la actitud y posición que el mega magnate de los medios Rupert Murdoch (Sky, Fox, MySpace, The Sun, NY Post…) tiene respecto a la Red de Redes:
Wolff ha trabajado muy de cerca con el empresario ya que hace unos años fue su biógrafo, y precisamente por ello es impagable el conocimiento del que hace gala al referirse y describir las posturas, sensaciones, desafectos e intenciones que Murdoch y sus allegados tienen y plantean sobre lo que para muchos parece un debate del pasado (al menos en los términos que éste pretende).
Poderoso, decidido, persistente, épico, belicoso, tecnófobo, muy old-school y empeñado en una vuelta atrás del modelo actual. Así se podría describir cómo es y enfoca su personal y empresarial batalla ante los cambios y avances, actividades y actitudes que se han ido desarrollando e implantando en la Web y, cómo no, entre sus usuarios.
Aunque el autor apunta que a la mayoría de expertos les parece un error contracorriente e ineficiente la decisión de Murdoch de cobrar por acceder a los contenidos, incluso los generalistas, en todos sus sites de noticias (a la vieja y fallida usanza), en el caso del imparable australiano nunca es menor cualquier decisión que tome, pues arrastra a gran parte de la industria, competidores y gregarios, con el peso de sus acciones (las estratégicas y las bursátiles).
Veremos en qué resulta esta importante batalla personal y empresarial contra el cambio, que pese a resultar paradójica por su énfasis retrógrado, de resolverse en favor de la coherencia y modelos acordes con los tiempos bien podría llegar a cobrarse inesperadas víctimas colaterales entre las cabeceras de News Corp.
X-Factor UK sigue dando que hablar y, especialmente, que escuchar, edición tras edición.
Personajes y momentos así provocan reacciones sociales y económicas en cadena con su aparición en el panorama:
Aumento inmendiato de la calidad, notoriedad y difusión del show/producto en cuestión.
Aumento consecuente del interés, expectativas y atención de las audiencias, analógicas y digitales, nacionales e internacionales.
Aumento de las Libras que facturarán la cadena y los productores gracias a esas audiencias y atención.
Y, cómo no, aumento clarísimo del disfrute para cualquier oyente que guste de la buena música.
Este tipo de explosiones de entusiasmo y popularidad, de la mano de la calidad musical, sigue sin ser tan habitual que tengan lugar por estos lares. En mi opinión, y como tal muy subjetiva, principalmente porque los estilos musicales comercialmente predominantes, mainstream y más aceptados en España tienden a ser un coñazo son otros. Algo que se plasma año tras año en los cansinos y tan patrios “OT”s, o en nuestra no tan brillante, aunque esforzada, versión de Factor X.
Atentos a la potencia, carisma y estilo del chaval, a quien parece obvio que su pasado como profesor le da soltura y le ayuda a ganarse y mover a la gente. Se hace amo de la escena y del ambiente en instantes. Puro talento. Habrá que seguirle la pista.
Si no voy muy equivocado, en no demasiadas semanas se estarán, estaremos, descargando y comprando a mansalva sus versiones y temas en iTunes Store y similares.
Muchas marcas sueñan con lograr lo que un amigo puede conseguir con una simple frase de recomendación: que hagas, veas, pruebes o compres algo con determinación y convencimiento, a la par que con curiosidad e ilusión.
Esa vertiente tan especial y difícil de obtener del marketing, el tan traído y deseado Word of Mouth Marketing, no es sino el clásico “boca a boca”, o “boca oreja”, que tiene sus auténticas, efectivas y extensivas raíces tanto en la confianza, influencia, experiencias o conocimiento mutuo desarrollado entre los hablantes, como en la sintonía, relevancia y tendencias que configuran el contexto de la conversación.
Hace unos días charlaba con uno de mis grandes amigos, Oriol. Co-inspirador de este blog, profesor de la UB, tipo de formidable sentido del humor, viva y multidisciplinar inteligencia y admirable y viajada cultura.
Él fue la primera persona con quien, siendo aún unos mocosos que bien poco sabíamos de la realidad, compartí una incipiente afición por el género fantástico, que hemos ido puliendo y ampliando con el devenir de las décadas, los autores, los directores, los dibujantes, los anillos para gobernarlos a todos, las trilogías a bordo del Halcón Milenario, los largos abrigos y las ráfagas en “bullet time”, los viajes allí donde nunca antes ha estado nadie, llegando más allá de la puerta de Tannhäuser, donde los rayos C brillan en la oscuridad…
Susodicha conversación, no podía ser de otro modo, nos llevó a tratar las últimas cintas que habíamos visto. Y, con urgencia y brevedad, pero con seductor énfasis, haciendo que fuese yo quien quisiera comprar la idea, no él vendérmela, me incitó a visionar “The Man from Earth“.
Y, cómo no, tan pronto llegué a casa usé de la solidaridad y difusión en la Red, y la bajé (de hecho, desde aquí mismo).
Al cabo de unas pocas horas había sido testigo de la construcción de una las mejores historias que me han narrado, y he gozado, en años:
Un grupo de profesores de universidad, expertos en sus disciplinas, se reúnen en casa de uno de ellos para despedirle, pues ha decidido mudarse a otro lugar. La charla, cordial y emotiva, se vuelve un remolino de sorpresa, descrédito, controversia, curiosidad, interés, afán de conocimiento y preguntas cuando el anfitrión, John Oldman, les plantea la siguiente situación: ¿Qué ocurriría si él llevase vivo 14.000 años?
La película es de 2007, con guión del ingenioso, y ya difunto, Jerome Bixby. Está rodada en formato casi teatral. Una casa rural y su porche son los escenarios predominantes. Una iluminación natural, unos notables actores (conocidos pero no “mainstream“) y una apasionante conversación como único combustible para que, a lo largo de sus absorbentes 87 minutos de metraje, nuestra imaginación decida si estamos del lado de los que creen en la asombrosa, genial e inolvidable historia que John nos relata, o de quienes dudan y se molestan ante lo que bien podría ser una enorme, desconsiderada y egoista tomadura de pelo.
Pocas veces, en pantalla, he sido testigo de un ejercicio de storytelling puro y esencial tan memorable, mágico y logrado. Sin artificios ni efectos de ningún tipo, aunque con gran lujo de detalles, planos y cuidado, Richard Schenkman nos ofrece la que bien podría ser, en breve, una de tus cintas de culto preferidas, aupándose al Olimpo en que guardas Donnie Darko y compañía.
Aquí tienes su entrada en la Wikipedia (que NO recomiendo leer hasta después de haberla visto, pues desvela todas las intrigas), y el trailer oficial, en inglés, como el resto de la cinta.
Si una vez descargada y disfrutada, no te gusta, sino que te encanta, recomiéndala a quienes aprecies, y cómprala en el formato que prefieras. Tu videoteca lo merece.
Que los post-its y el stop motion son grandes amigos y dinamizadores de la creatividad ya no debería ser ninguna novedad para quienes lleven un tiempo disfrutando de las curiosidades e ingenio que se difunden por la Red.
Pero eso no obsta para que, de vez en cuando, reparemos en alguna obra concreta, y reconozcamos especialmente su ingeniosa y simpática factura.
En mi opinión, en un proyecto que busque ser realmente memorable deben cuidarse todos los detalles, pues todos y cada uno transmirán parte del argumento y sensaciones del conjuto a comunicar.
En este caso el haber escogido Eple, de Röyksopp, como tema musical no sólo es un gran acierto que le aporta elegancia y fluidez al video, sino que ayuda enormemente a percibir la historia como una ensoñación producida por los agobios del dichoso deadline, el normalmente (muy) apretado plazo de entrega de un encargo o proyecto.
Si os sobran unos miles de post-its, muchas ganas, talento y horas, aquí tenéis una estupenda inspiración “a la prosumer” sobre cómo usarlos para contar una historia:
¿Qué directivo de 3M, ni en sus mejores sueños (comercialmente) húmedos, hubiese imaginado el culto, imagen y predilección que la Red 2.0 y los prosumers han ido creando alrededor de su ingenioso, casual y útil producto?
En el principio de los tiempos (o sea, hace cuatro días), antes del LibroCara, de los miles de twits por segundo, de LinkedIn, de los blogs, del iPhone 3GS, de Infojobs, o incluso de la imprescindible Red de Redes, la gente también buscaba oportunidades, empleo o negocios, y se tiraba de contactos a mansalva (el tan actual y supercool Networking).
La tribu, la familia, los vínculos personales directos, las personas con las que habíamos tratado, interactuado, a quienes habíamos ayudado, enriquecido, seducido o dejado buena impresión eran el principal camino que podía aportarnos una posible o rápida plataforma laboral o de negocios mediante sus propios lazos sociales.
Impactar a quienes pudieran ejercer (aunque no siempre accediesen) de apoyo para llegar a aquellos que quisiéramos que nos necesitasen (aunque aún no supiesen lo útiles que les seríamos).
Fuese para jugar a nuestro favor, fuese para jugar en ayuda de otros, ligar el momento, contexto, tempo y clima adecuados para ello era tan importante como las ideas, el talento o los proyectos que se pretendiesen destacar y relatar en ese mensaje.
Hoy día todo ello no ha dejado de ser esencial para lograr la atención de un contacto, pero con un entorno 2.0 muy implantado, ya casi no reparamos en la gran ventaja que el mundo digital ha aportado a esa vertiente de personal branding: la capacidad de mostrarnos y aumentar los puntos de contacto a gran velocidad y de modo exponencial (aún a riesgo de perder algo de significado en según qué ocasiones) si alineamos empeño, interés, constancia, autenticidad y creatividad en ello.
Además, lo que la tecnología no ha cambiado (aún) un ápice es la esencia humana. Por ello, para que nuestro mensaje condense los conceptos necesarios que nos beneficien, que faciliten que se nos recuerde y posicione donde y como queremos, sigue siendo fundamental saber contar la propia historia (y hacerlo sin miedo).
Un relato (honesto o no, es decisión personal) atractivo y que transmita, con personalidad propia, quiénes somos, qué sabemos, qué aportamos, cuáles son nuestras circunstancias, motivaciones, proyectos y metas, y por qué alguien debería confiarnos su trabajo, su capital, su marca, sus bienes o sus ilusiones, esperando, obviamente, que los mejoremos, renovemos, difundamos, rentabilicemos, incrementemos o hagamos realidad.
Al auspicio de la crisis, de entre las últimas propuestas publicitarias que he visto nacer en blogs, redes sociales y demás, y que apela a ese networking, tanto digital como del Mundo Real™, quiero destacar la honestidad, estilo, tono y fondo con la que Jaime Barber (alias James Bernbach, creador del estupendo y amigo CSI) elige contarnos una historia en su nueva habitación digital.
Sufriendo en silencio no es sino un interesante, sincero, humilde a la vez que inspirador, elegante y directo ejemplo de lo que muchos jóvenes, y no tan jóvenes, profesionales están viviendo hace bastante tiempo en su búsqueda, no sólo ya de un tan escaso puesto mileurista, sino de una oportunidad en la que desarrollar aquello para lo que mejor capacitados se sienten.
No se trata sólo de un ejemplo de ser “creativo” por serlo, sino de una iniciativa que demuestra la orientación a vender multimediamente una historia personal, y su talento añadido, como un producto memorable que algún publicitario o marketiniano avispado, su público principal, deseará conocer y adquirir, o incluso complementar, creando un nuevo proyecto colaborativo.
Bien sea por la imperante escasez de puestos, de empleadores, de financiación, de presupuestos, de clientes, de paciencia, de ideas innovadoras, de resultados, de ganas o de oídos receptivos, muchas personas están decidiendo o aprendiendo, de nuevo o por primera vez en sus carreras, los múltiples modos y la importancia de dejarse ver y saberse vender (así en la Tierra como en la Red).
Crearse las propias oportunidades no es en absoluto sencillo. No está exento de riesgos, desengaños y equivocaciones. Tal vez no surjan cuando lo necesitamos, tal vez sí. Tal vez estén donde no esperamos.
Pero sin intentarlo, sin buscarlas y fomentarlas, apoyados en una cierta piel de piedra para soportar los vaivenes, y sumando razón y emoción en un mismo plan, como nos demuestran el entusiasmo, ingenio, esperanza y perseverancia de Jaime, jamás conoceremos cuál puede ser el camino adecuado para lograrlas.
Si has leído esto y también necesitas contar tu historia, ya tienes un ejemplo donde inspirarte.
Cuando la autencidad y la dedicación se apoyan en una creatividad a prueba de bomba, y se apunta con un excelente conocimiento del público objetivo, el disparo se presenta bastante certero:
Con este (segundo) teaser trailer empieza a calentar motores la campaña de REC 2, la nueva obra de Jaume Balagueró y Paco Plaza para Filmax. Pero no dudo de que en breve habrá muchos más movimientos interesantes en la Red, y que la Conversación tratará sobre ellos. Se ganaron nuestra atención con creces.
Seguiremos atentos, escopeta en mano (aunque prefiero tirar de Desert Eagle).
Muy estable, muy desconectada o muy en el mundo analógico estará la persona que rápidamente no asocie Infojobs a “recurso práctico para buscar trabajo”.
No tengo datos concretos sobre si la base de candidatos de Infojobs ha recibido un aumento exponencial en esta etapa que llevamos de crisis, pero mis observaciones y el contexto me dicen que sí.
Además, salvando nichos muy específicos, la competencia generalista en la Red (Monster o CareerBuilder, por ejemplo) no está alcanzando un nivel relevante, y la prensa tradicional sigue prefiriendo tratar sin demasiado esmero sus secciones de clasificados digitales, haciendo más engorrosa la experiencia de usuario y aportando escasa variedad.
Todo ello, sumado al músculo empresarial y financiero que le sirven de plataforma, parece estar manteniendo a la marca en situación de liderazgo y preferencia en la búsqueda digital de empleo. Ya no tan sólo entre perfiles medios, de edades medias, como ocurría hasta hace unos años, sino en un espectro bastante más amplio.
En nuestro sector marketing-comunicación sigue sin existir una empresa, una marca, una publicación que, como en UK ejemplifican la excelente Brand Republic y su magacínCampaign, dé un paso adelante y se convierta en canalprimordial y cualificado de relación entre oferta y demanda de empleo en la profesión. Con todo lo positivo que eso conlleva en atención, respeto y credibilidad.
Cierto, aquí se suele fichar y crecer a menor ritmo (ahora más bien se decrece con rapidez), se tiende a ser muchísimo menos claro y abierto en el planteamiento de las condiciones y beneficios (llegando a veces al puro oscurantismo), y se funciona, mayoritaria y especialmente en publicidad, por boca-oreja. Todo ello deméritosenquistados en el sistema, y que casi todos aceptamos por unos u otros motivos. Hay mucho que mejorar, aunque pocos quieren llevar la iniciativa.
Aún así, convertirse en centro de atención referente para el intercambio entre profesionales y empresas sigue siendo una oportunidad que tanto IPMARK, como Anuncios, como MarketingDirecto.com están dejando escapar, estrepitosa e inconcebiblemente, desde hace años.
Por todo ello, como desempleado, ubicado entre la publicidad y el marketing, mis visitas y uso del servicio de Infojobs tienen, evidentemente, un propósito claro, pero no sencillo en estos tiempos.
Es una herramienta más, gratuita y bien gestionada, que tengo a mi alcance para ponerme en contacto y conocer una parte de la demanda, más bien estándar, pero demanda al fin y al cabo.
Gracias a ese uso y observación reiterada, y a algunas charlas al respecto, he podido comprobar cómo la empresa ha desarrollado movimientos interesantes e inteligentes para, sin resultar intrusiva o decepcionante, obtener mayores rendimientos de este aumento del volumen de sus clientes:
Si en 2007 una persona de cualificación y experiencia media podía encontrarse con unos 100-150 candidatos concurriendo por una buena oferta, hoy la cosa suele dispararse por encima de los 400, sea cual sea la categoría, llegando a los 800 y 1000 si la oferta es inconcreta o muy abierta. Y en los perfiles senior o directivos, la cifra ronda el centenar. Muchos grandes profesionales, con grandes salarios, han caído también con la crisis, y se nota.
Es algo que no han pasado por alto desde la empresa y, junto al servicio básico (muy completo) y gratuito (para los candidatos) que ofrece, ha ido desarrollando paquetes complementarios para el usuario que busque destacarse o informarse un poco sobre sus competidores.
Si ese usuario ve el gasto adicional, no como un peaje o sobrecoste, sino como un modo de potenciar sus propios intereses, es una estupenda respuesta a la clásica pregunta de “What’s in it for me?“. Desde “hacerse más visible a las empresas”, o “testear/acreditar el nivel de inglés”, pasando por otros variados aspectos, todos ellos a un coste asequible o moderado.
Pero si hipotetizamos la gran masa de posibles usuarios interesados, necesitados o seducidos por esos detalles “extra”, que además tienen periodos de caducidad establecidos, y por tanto requerirán de reinversión en caso de no lograr rápidamente lo esperado, el resultado viene a representar un plus deingresos muy considerable.
Es un buen ejemplo de qué ocurre cuando los modelos de gestión de marca ponen al consumidor/usuario (los candidatos), como centro de sus estrategias e innovación. Si se toma muy en cuenta el contexto y sus necesidades, y se le ofrece un modo simple, rápido y a un coste asequible para incrementar cualesquiera sean sus ventajas o satisfacciones esperadas, es muy probable que la experiencia de marca se vea favorecida, y con ello el beneficio para la empresa.
Eso sí, habría que conocer si la otra parte de los usuarios de Infojobs, las empresas, valoran y tienen realmente en cuenta ese plus de interés e información que los candidatos desean mostrar.
Si alguno de vosotros actúa como seleccionador, y usa y oferta mediante el servicio, sería estupendo que pudiese comentarnos algo al respecto. Aunque sea anónimamente.
Nuestra capacidad de asimilar datos, de percibirlos como información relevante, entenderla y asimilarla, y así generar conocimiento y saber, es limitada. Como señalaban hace unos meses los Microsiervos, más limitada de lo que nos gustaría creer, y aceptar. Pero esa es precisamente una de las protecciones con las que nuestro cerebro cuenta para poder centrarnos en “lo importante” (al menos biológicamente hablando).
Aún así, el incremento exponencial de fuentes, canales, medios, interacciones, recursos y experiencias por los que recibimos inputs de todo tipo requieren de una respuesta firme y voluntaria para no dispersar sin fin nuestra (escasa) atención respecto al tiempo disponible, y lograr una cierta comprensión que nos beneficie.
A más curiosidad, más intereses personales o más necesidad profesional, mayor la dificultad de gestionarlo. Dosificar, priorizar, segmentar o filtrar, siempre que sea posible, son algunas de las vías que tomar. De otro modo, es fácil acabar saturado, bloqueado o desinteresado por “empacho mental”.
Si la Red contribuye enormemente a fomentar esa hiperabundancia, que tiende a lo redundante, también nos va dando herramientas para manejarla y destacar lo que realmente nos aportará valor.
Este es el blog de Daniel Muro.
Un espacio abierto a la charla sobre marketing, publicidad, marcas, account planning, internet, inventiva, creatividad, innovación, comunicación, ciencia, pensamiento 2.0, diseño, política... y un sin fin más de las numerosas facetas del ingenio humano.
Te invito a unirte a la Conversación.