Dosis de Ingenio

Entradas etiquetadas como as ‘Comunicación’

Algunas ideas sobre la “Gran Idea”

Noviembre 3, 2009 · 2 comentarios

Seth Godin:

“Big ideas are little ideas that no one killed too soon”.

 

The Escape Podis the “Big Idea” dead? – (selecciono los conceptos que me resultan más universales, el interesante post amplía y centra el diálogo en lo publicitario):

“A big idea is one that is pregnant with meaning for lots of people.

The very idea of it is exciting.

Big ideas:

Tend to be elemental. That is, they speak to something fundamental in humanity.

Also make everyone’s life easier.

Are participatory. Everyone can add to a big idea. If it’s a struggle to that, you don’t have a big idea. That’s the best test really.

Have room for communication and adoption and resonance in the culture.”

 

¿Tenéis otras propuestas sobre la “Gran Idea” que os identifiquen, gusten o inspiren?

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Gripe porcina, oportunidades y amenazas

Abril 28, 2009 · Dejar un comentario

uber_pig

Como en todo proceso crítico, la gripe porcina plantea posibles oportunidades y amenazas, tanto en lo socio-político como en lo empresarial.

Dando por sentado que los damnificados evidentes y principales son los contagiados y su entorno, además de los diversos sistemas sanitarios y de transporte de cada país afectado, planteo algunas circunstancias que vienen dándose en situaciones similares (gripe aviar, vacas locas…) y que no dejan de ser interesantes.

En un caso así, por ser la primera referencia mental, quienes primero reciben el daño de la opinión pública son las explotaciones porcinas. El consumo y venta de cerdo se ve reducido, su precio global cae y las reticencias y maledicencias sobre estos animales crecen a merced de miedos, supersticiones y bulos interesados. Aquí no son ellos quienes nos contagian (o sea, el consumo de su carne), como sí ocurría con las vacas y su encefalopatía espongiforme, sino nosotros, unos a otros, como en la gripe “común”.

La oportunidad comercial puede aparecer para las carnes de similar precio, que no cuenten con los conflictos emotivo-sanitarios que el gorrino sufre actualmente. Aumentar su cuota de mercado gracias a la sinrazón.

Por otra parte, los medios ya informan hace días de que casi todas las actividades colectivas y de ocio social están viéndose drásticamente recortadas en Méjico DF, y puede extenderse la tendencia, que no entiende de fronteras. Centros de estudio, tiendas de no-primera necesidad, estadios, centros comerciales, etc. Caída de la asistencia escolar y laboral, y de los ingresos, inesperada, de duración indefinida y poco evitable.

Oportunidad para recuperar el tiempo y ocio familiar en el hogar, pero también para numerosos servicios digitales, tanto de pago (p. ej.: servicios on-line de las consolas) como gratuitos (p.ej.: nuevos followers en Twitter).

En cuanto a los directamente beneficiados en los económico, los medios (mayor interés y atención), las farmacias, los productores de mascarillas y Roche con su poderoso (y patentado) Tamiflu son los más claros receptores de estímulo a cambio de la tan ansiada seguridad/información/prevención.

Respecto a las mascarillas, algo que me sorprende y desconcierta es la cantidad de personas  que las múltiples conexiones televisivas muestran (más en Méjico que en USA) con dicho objeto protector mal colocado. Una gran parte de la población enmascarada las lleva dejando su nariz al descubierto, algo que podría indicar que ni las farmacias, ni los medios nacionales, ni ningún organismo público autorizado se han molestado en hacer una simple y útil demostración de su correcto uso.

Vender 5.000 mascarillas al día es inútil si no se educa en cómo prevenir el contagio mediante su adecuada aplicación.

La oportunidad para las autoridades pertinentes (globales y locales) es tomar cercanía, conectar por todas las vías posibles (analógicas y digitales) con la población, plantear respuestas rápidas, con un discurso comprensible, abierto (que no indiscreto) y ubicuo que tranquilice, organice y prevenga a los ciudadanos. Si las actuaciones son correctas, dentro del inevitable control y contagio, esas mismas autoridades pueden salir reforzadas. Si frustran y evitan conversar con la ciudadanía, el desgaste de credibilidad y confianza puede ser aún mayor.

Si se os ocurren más, añadidlas en los comentarios, y así podremos llegar a un análisis marketiniano más amplio de la situación.

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Twitter y la gripe porcina

Abril 28, 2009 · Dejar un comentario

winged_pigInteresante ver cómo de nuevo se pone de manifiesto que la sociedad en general, mucho antes de razonar y buscar informaciones coherentes y fiables, no responde, sino que reacciona, del mismo modo, colectiva e individualmente, ante cualquier disparador emocional (sea amenaza, miedo, alegría, sorpresa…).

Imagino que muchos recordaréis los múltiples y alarmistas e-mails que habréis recibido en centenares de ocasiones sobre el cierre de Hotmail, lo malo de consumir leche de vaca en tetrabrik, las bandas de peruanos que te atracan en el parking del centro comercial que, justamente, tienes al ladito de casa, y un larguísimo etcétera de bulos y exageraciones que ya tendréis en mente.

La circulación de esos bulos, rumores, opiniones gratuitas, aceleradas o infundadas, amigas del contagio, la cizaña, la acción irresponsable, el “pásalo”, el pánico y la euforia, son tan nuestras como lo son la pasión por comunicar, acercar lo desconocido, informar sobre los hechos según los presenciamos, relatar lo anecdótico y convertirlo en mítico, compartir lo emotivo, mostrar lo exclusivo, proteger y prevenir a los nuestros (sea la familia cercana, sean los miles de followers o contactos) y ser los “primeros” en difundir algo, y convertirnos en referentes o líderes de opinión.

Por eso, con cada nuevo medio, cada nuevo canal, cada nueva interacción, eso nos seguirá acompañando. En su vertiente más útil o relevante, y en la no tanto.

La gripe porcina ha tomado Twitter al asalto, y parece que su virulencia está siendo casi mayor que la de la propia enfermedad.

Eso sí, el daño y propagación del virus son reales y directos, mientras que la alarma que pueden provocar nuestras reacciones, tal vez injustificadas, ególatras o irreflexivas dado el contexto, aunque comprensibles y probablemente bienintencionadas, la generamos nosotros si no aceptamos la necesidad de calmarnos e ir más allá, a buscar y escuchar a fuentes contrastadas y reputadas.

Mientras el grueso del problema siga al otro lado del charco podremos observarlo con cierta distancia, pero dudo que nuestras reacciones fuesen muy diferentes a las de los ciudadanos digitales de USA o Méjico.

Aquí dos versiones del Twitteralarmismo, una abordándolo desde la seriedad del fenómeno de la desinformación, y la otra, desde una ingeniosa perspectiva cínica-geek:

Foreign Policy – Net.effect – Swine flu: Twitter power to misinform (Iñigo, siempre atento y alerta, también lo comenta aquí)

xkcd – Swine flu

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La TV patrio cojea

Abril 24, 2009 · Dejar un comentario

Buen post, como es habitual (pese a las quejas), de José A. Pérez en su Mi Mesa Cojea:

Si te dicen que caí”

Estoy de acuerdo con José respecto a que la mala (pésima en ciertas franjas) TV que, mayoritariamente, tenemos es un síntoma y reflejo de otros males sociales. Empezando por nuestra “brillante” clase política, y acabando por nuestras numerosas actitudes y tendencias colectivas e individuales que han ido minando la coherencia general (a la década de masiva y distribuída estupidez pro-hipoteca me remito).

Pero discrepo en que la “libertad de empresa y de elección” (o incluso de “apagón”) sea el escudo detrás del que se puedan amparar los perpetradores (productores y programadores) de una notable parte del infumable y degradante producto televisivo (nacional, y en ocasiones también el adquirido).

Es de obvio rigor aceptar y asimilar, y más para quienes nos formamos y/o dedicamos a esto de la comunicación, que no todos los públicos prefieren el mismo contenido o estilo, ni lo disfrutarán del mismo modo, ni sus intenciones y expectativas al encender la pantalla serán en absoluto las mismas.

Pero el incremento de mierda catódica ha sido exponencial, y muy lucrativo, en casi todas las franjas horarias, saltándose a la torera regulaciones como la del “horario de protección del menor” (que sin embargo sí tienden a respetar los anunciantes).

Un síntoma es la desmesura en los bloques publicitarios. Otro de los males a los que los propios publicitarios se enfrentan y sufren, pues el trabajo que desarrollan para sus clientes, por brillante, creativa, narrativa y estratégicamente bien planteado que sea, se perderá, cansará o diluirá fácilmente entre la agotadora miríada de spots por bloque de anuncios. Eso, o pagar sobrecostes por modelos premium más eficientes o innovadores, cosa que sin duda  también favorece al expositor.

Volviendo al post mencionado, uno de los comentaristas anónimos ha ofrecido una argumentación muy sincera y ajustada a la realidad, y de una crítica lucidez que vale la pena señalar. Os copio un par de párrafos:

[...] Ahora, en las series adolescentes, cuanto mas hijoputa, mas guay eres, y el ídolo es el Duque, un narco sin escrúpulos. Es un buen referente a imitar (como la Esteban). En las series se putea a los niños y adolescentes débiles, se miente por sistema, y se ponen los cuernos a tus novios/as para hacer sufrir a los demás, por puro entretenimiento y gusto. No me jodas que eso pide un crío, y que eso no le condiciona. De “Compañeros” a “Física y química” va un abismo.

Que decía una chica, no pienso acabar la ESO que me he apuntado al casting de Gran Hermano y ya no me hace falta. Subnormal. Lo malo es que van a crear una generación de desgraciados, irresponsables con lo que les toque, siempre frustrados, convencidos de que hay que ir “arrasando por la vida” y ser cuanto mas hijoputa mejor. Y encima piensan que las cosas se resuelven solas, porque los gilipollas de sus padres así se lo dan. Esto será una selva de vagos y cabrones sin empatía. Los pobres tendrán que aprender a palos. Nosotros tuvimos la suerte de que hasta la tele nos educó, y el cole nos enseñó a leer. Ellos también tienen derecho a ser algo felices, coño.

Es evidente que a toda generación le cuesta entender, y a veces aceptar, lo que le gusta o motiva a la siguiente, o incluso los modelos de éxito y conducta que perciben como atractivos, referentes y relevantes. Pero, sinceramente, no se trata de no comprender los diversos intereses y sensibilidades implicados, se trata de aportar mayor calidad (más de contenido que de forma) y esfuerzo creativo.

Ni pido, ni absurdamente espero, que toda la TV nacional en abierto llegue al nivel del imprescindible, innovador e impagable 33 (la segunda autonómica catalana) o la siempre interesante La 2. Pero hay abundancia de cadenas y programas que se congratulan en joder y agilipollar sistemáticamente las pocas neuronas que le quedan al espectador medio después de pasarse el santo día trabajando (dentro o fuera de casa) o estudiando.

Y además lo hacen sin puta gracia y con mínima autocrítica, cosa agravante y alevosa (en La Sexta al menos se toman ellos mismo a cachondeo, lo que dice en su favor).

Se puede entretener de muchas maneras, algunas constructivas, otras deconstructivas. Elegir, o crear, algunos de los peores modelos y paradigmas posibles no es precisamente algo para llevarse a la tumba felizmente. Aunque se vaya uno cubierto de millones y cifras de share abultadas.

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22 consejos para mejorar en tus entrevistas

Abril 19, 2009 · Dejar un comentario

Vía el imprescindible Seth Godin llego a How to nail an interview.

En la página se nos ofrecen 22 útiles consejos, acompañados de diversos videos demostrativos.

El autor ha desarrollado estas indicaciones, en su mayor parte destinadas a refrescar nuestro ya no tan “sentido común”, basándose en las conclusiones empíricas obtenidas de su proyecto de investigación acerca del comportamiento que mostramos en las entrevistas de trabajo.

El proceso, a grandes rasgos, consistió en:

  • Poner un anuncio en craiglist buscando un “coordinador de marketing” para un empresa web apunto de lanzarse al mercado.
  • Analizar los cientos de CVs recibidos y planificar las entrevistas
  • Preparar un ambiente apropiado para recibir a los aplicantes (o solicitantes): despacho, secretaria, entrevistador (se turnaron él y un amigo) y cámaras semi-ocultas para grabar la charla (el entrevistado daba su consentimiento, aunque en los videos diga lo contrario).
  • Desarrollar 28 entrevistas y analizar los resultados de conducta en base a las respuestas dadas, actitud, lenguaje no-verbal, etc.

Quería encontrar aquello que hace que algunas personas brillen, convenzan y motiven más y mejor en los procesos de selección, y destacar los errores que, si se corrigen, no eviten a otras lograrlo.

Tal vez no se puedan aplicar a todo sector o estilo de profesión, o a todo tipo de entrevistadores, pero, te dediques o no al marketing, las ventas o la comunicación, creo que sus conclusiones siguen siendo útiles a la hora de plantearte cómo enfocar esa próxima oportunidad para conseguir el trabajo que te interesa.

Yo ya he tomado nota de varias cosas a mejorar.

Tenéis videos demostrativos y explicaciones ampliadas en la página.

Aquí os hago una traducción, ligeramente libre, de los 22 consejos y algunos detalles (mis comentarios, sólo en cursiva):

  1. Las cartas de presentación son inútiles, lo que cuenta es tu CV. (Aquí discrepo, pero dependerá mucho del tipo de empresa, perfil y sector)
  2. Tienes 10 segundos para interesar al seleccionador, o di adiós. Haz relevante tu CV (o tu book), adáptalo a la oferta en cuestión.
  3. Sé puntual.
  4. Apaga el móvil.
  5. Conoce la empresa, y ten claro por qué quieres trabajar allí.
  6. Trae CVs impresos. No des por hecho que lo tendrán sobre la mesa.
  7. Trae un bloc de notas. Toma notas cuando sea o consideres apropiado.
  8. Viste de forma limpia, pulida y sin extravagancias. (Creo que los creatas podrán saltarse lo de las extravagancias)
  9. Pon en modo “privado/sólo amigos” todos tus perfiles en las redes sociales. Te buscarán en Google, mejor que sólo encuentren aquello que te favorezca o no comprometa. Si ven algo que no les cuadra con su cultura de empresa, adiós.
  10. No hagas bromas. Tu sentido del humor puede no cuadrar con el suyo. Sé cordial, pero no cachondo.
  11. No balbucees al responder. Procura centrarte en lo que te preguntan y sé directo.
  12. No pongas a parir a tu ex jefe. Aunque se lo merezca, darás una imagen negativa.
  13. No flirtees/intentes ligar con el/la entrevistador/a. (Puedes rebajar mucho tu imagen. Si te interesa, déjalo para cuando te hayan aceptado. Valora tu talento e inteligencia. Si tú no lo haces, ¿por qué deberían ellos?)
  14. No juguetees con tu cabello o con tu rostro. Intenta mantener una pose de seguridad y confianza, aunque estés nervioso.
  15. No menciones el trabajo de tu pareja. (El video de ejemplo de este punto es la risa, pero no sé si es tan peliagudo para otras personas. Lo dicho, un poco de sentido común, y no entrar en detalles)
  16. Mantén buen contacto ocular. Perder mucho la mirada puede indicar falta de interés o atención.
  17. La honestidad es (a veces no) la mejor política. Sé abierto y honesto, pero hay cosas que es mejor no contar ni especificar.
  18. Ten metas. Aunque no sepas dónde o cómo quieres acabar, es bueno tener algunas ideas planteadas. Si no, pueden asociar una falta de ambición a un futuro comportamiento holgazán.
  19. Cuenta con logros. Cosas que estés orgulloso, profesional o personalmente, de haber logrado. O errores de los que hayas aprendido lecciones.
  20. Ten pasión. Sé capaz de comunicarla y de explicar qué te motiva e interesa de la empresa y el sector, y qué haces, lees o practicas para ampliar tus habilidades y conocimientos.
  21. Haz preguntas. Si te dan la oportunidad, hazlas. Si no, pregunta si puedes hacerlas, y hazlas. Demostrarás interés y motivación por el puesto.
  22. Envía una nota de agradecimiento. Enviar un e-mail es sencillo, pero mejor una nota manuscrita, en la que agradeces a tu entrevistador el tiempo y atención dedicados. No tiene porqué ser extensa, pero sí sincera. (Vuelvo a discrepar. A veces te será imposible enviar dicha nota a tiempo o acceder de nuevo al entorno del entrevistador-seleccionador. Si el correo electrónico es honesto y claro, puede ser tan o más válido. Eso sí, acuérdate de pedírselo)

Eso es todo lo que Steinar plantea, que no es poco.

Si entendéis bien en inglés, podéis seguirle por Twitter o ver los videos en su canal de Youtube. Ambos pueden aportaros aún más información sobre el comportamiento a evitar o mejorar.

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Infojobs, ¿líder por méritos propios o por una competencia ineficaz?

Abril 16, 2009 · Dejar un comentario

Muy estable, muy desconectada o muy en el mundo analógico estará la persona que rápidamente no asocie Infojobs a “recurso práctico para buscar trabajo”.

No tengo datos concretos sobre si la base de candidatos de Infojobs ha recibido un aumento exponencial en esta etapa que llevamos de crisis, pero mis observaciones y el contexto me dicen que sí.

Además, salvando nichos muy específicos, la competencia generalista en la Red (Monster o CareerBuilder, por ejemplo) no está alcanzando un nivel relevante, y la prensa tradicional sigue prefiriendo tratar sin demasiado esmero sus secciones de clasificados digitales, haciendo más engorrosa la experiencia de usuario y aportando escasa variedad.

Todo ello, sumado al músculo empresarial y financiero que le sirven de plataforma,  parece estar manteniendo a la marca en situación de liderazgo y preferencia en la búsqueda digital de empleo. Ya no tan sólo entre perfiles medios, de edades medias, como ocurría hasta hace unos años, sino en un espectro bastante más amplio.

En nuestro sector marketing-comunicación sigue sin existir una empresa, una marca, una publicación que, como en UK ejemplifican la excelente Brand Republic y su magacín Campaign, dé un paso adelante y se convierta en canal primordial y cualificado de relación entre oferta y demanda de empleo en la profesión. Con todo lo positivo que eso conlleva en atención, respeto y credibilidad.

Cierto, aquí se suele fichar y crecer a menor ritmo (ahora más bien se decrece con rapidez), se tiende a ser muchísimo menos claro y abierto en el planteamiento de las condiciones y beneficios (llegando a veces al puro oscurantismo), y se funciona, mayoritaria y especialmente en publicidad, por boca-oreja. Todo ello deméritos enquistados en el sistema, y que casi todos aceptamos por unos u otros motivos. Hay mucho que mejorar, aunque pocos quieren llevar la iniciativa.

Aún así, convertirse en centro de atención referente para el intercambio entre profesionales y empresas sigue siendo una oportunidad que tanto IPMARK, como Anuncios, como MarketingDirecto.com están dejando escapar, estrepitosa e inconcebiblemente, desde hace años.

Por todo ello, como desempleado, ubicado entre la publicidad y el marketing, mis visitas y uso del servicio de Infojobs tienen, evidentemente, un propósito claro, pero no sencillo en estos tiempos.

Es una herramienta más, gratuita y bien gestionada, que tengo a mi alcance para ponerme en contacto y conocer una parte de la demanda, más bien estándar, pero demanda al fin y al cabo.

Gracias a ese uso y observación reiterada, y a algunas charlas al respecto, he podido comprobar cómo la empresa ha desarrollado movimientos interesantes e inteligentes para, sin resultar intrusiva o decepcionante, obtener mayores rendimientos de este aumento del volumen de sus clientes:

Si en 2007 una persona de cualificación y experiencia media podía encontrarse con unos 100-150 candidatos concurriendo por una buena oferta, hoy la cosa suele dispararse por encima de los 400, sea cual sea la categoría, llegando a los 800 y 1000 si la oferta es inconcreta o muy abierta. Y en los perfiles senior o directivos, la cifra ronda el centenar. Muchos grandes profesionales, con grandes salarios, han caído también con la crisis, y se nota.

Es algo que no han pasado por alto desde la empresa y, junto al servicio básico (muy completo) y gratuito (para los candidatos) que ofrece, ha ido desarrollando paquetes complementarios para el usuario que busque destacarse o informarse un poco sobre sus competidores.

Si ese usuario ve el gasto adicional, no como un peaje o sobrecoste, sino como un modo de potenciar sus propios intereses, es una estupenda respuesta a la clásica pregunta de “What’s in it for me?“. Desde “hacerse más visible a las empresas”, o “testear/acreditar el nivel de inglés”, pasando por otros variados aspectos, todos ellos a un coste asequible o moderado.

Pero si hipotetizamos la gran masa de posibles usuarios interesados, necesitados o seducidos por esos detalles “extra”, que además tienen periodos de caducidad establecidos, y por tanto requerirán de reinversión en caso de no lograr rápidamente lo esperado, el resultado viene a representar un plus de ingresos muy considerable.

Es un buen ejemplo de qué ocurre cuando los modelos de gestión de marca ponen al consumidor/usuario (los candidatos), como centro de sus estrategias e innovación. Si se toma muy en cuenta el contexto y sus necesidades, y se le ofrece un modo simple, rápido y a un coste asequible para incrementar cualesquiera sean sus ventajas o satisfacciones esperadas, es muy probable que la experiencia de marca se vea favorecida, y con ello el beneficio para la empresa.

Eso sí, habría que conocer si la otra parte de los usuarios de Infojobs, las empresas, valoran y tienen realmente en cuenta ese plus de interés e información que los candidatos desean mostrar.

Si alguno de vosotros actúa como seleccionador, y usa y oferta mediante el servicio, sería estupendo que pudiese comentarnos algo al respecto. Aunque sea anónimamente.

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Comprender para relatar con eficacia

Marzo 22, 2009 · Dejar un comentario

bird_feeding_offspring

Toda interpretación, para producir comprensión, debe ya tener comprendido lo que va a interpretar.”

- Martin Heidegger – (acerca de la hermenéutica)

Vivimos una época acelerada, en la que las gentes de marketing y, especialmente, de publicidad y relaciones públicas tenemos como principal aspiración y objetivo el saber definir y contar las historias que las marcas representan y significan, o buscan significar, para sus consumidores.

En un mercado de elevada igualdad práctica entre productos, la marca tiende a ser el principal diferenciador, informador, garante, satisfactor y dinamizador emocional en la batalla por lograr preferencia de compra/uso.

Ello supone el reto de aportar historias sólidas, coherentes, creíbles pero sorprendentes, que conlleven un estimulo directo a la emoción y/o razón del consumidor que le motive a entablar relación con la marca.

Pero, entre prisas y presiones por lograrlo, a veces, unos u otros olvidamos lo fundamental de llegar a conocer y comprender a fondo aquello que servirá de materia prima para elabora nuestra comunicación.

Lo necesario variará según los objetivos y necesidades de cada caso:

La naturaleza y cualidades de la empresa, del producto, del público, del posicionamiento histórico, del entorno y contexto, del proceso de investigación y desarrollo, del proceso de venta, de la competencia…

Todo ello supone mucho tiempo, interés, talento, recursos y esfuerzo aplicados. El comunicador debe lograr, o al menos intentar, implicar y motivar al cliente más allá de encargar, pagar y esperar resultados. Extraer de él cuanto sea y considere necesario para poder, de ahí, acabar sintetizando aquello que entiende será más relevante para su público.

De otro modo, si al cliente no se le muestra, o no colabora, o no acepta esa vía más eficaz del proceso, nos encontramos con resultados forzosamente acelerados, mal planteados o fundados, o que ofrecen visiones y argumentos contradictorios entre sí. Lo cual se traduce en obras mediocres, útiles tal vez, pero poco relevantes, que a medio plazo podrán confundir al consumidor, o devaluar la historia de la marca y su propuesta.

Casi todos los pájaros ofrecen a sus crías, ávidas de alimento, aquella comida que primero han obtenido y semi-digerido ellos, para hacerla más fácil y rápida de asimilar.

No podemos interpretar, con el objetivo de que el mensaje sea eficazmente comprendido y provoque la reacción deseada, si nosotros mismos no hemos podido ejercer una previa y eficiente comprensión de los hechos, o no se nos ha permitido obtenerla en las condiciones adecuadas.

Defender esa necesidad de tiempo, recursos, información e implicación es tan derecho y obligación nuestras como el acabar ofreciendo una creatividad y soluciones a la altura de todo lo obtenido.

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¿Conversamos o discutimos?

Febrero 23, 2009 · Dejar un comentario

Buena parte de nuestra vida la desarrollamos como “animales sociales”, y una de las cualidades que más útiles resultan a una persona es saber comunicar con claridad sus ideas, opiniones, estados emocionales, dudas, deseos…

Ser, o sentirse, incomprendido no siempre tiene un origen externo, sino una deficiencia propia, a veces no reconocida o no valorada, en esa parcela. Nuestro sistema educativo, es cierto, no fomenta demasiado esas habilidades expresivas. Pero no creo justo responsabilizar únicamente a los educadores. Familia, círculo social y profesional, y actitudes e intereses de uno mismo frente al medio tienen mucho que decir al respecto.

Históricamente, en la cultura occidental, a diferencia de algunas asiáticas, el oyente (o la audiencia) no tiende a hacer un “gran” esfuerzo por entender aquello que se le está intentando comunicar. Si el mensaje no es claro, solemos apuntar a que la culpa reside en el emisor, en quien busca transmitir algo. Por tanto, no es error nuestro el no haber entendido, es suyo por “no saber comunicar“.

Ser capaz de expresarse eficazmente no sólo requiere tener clara la idea o tema a transmitir, además de un buen dominio del lenguaje (escrito, verbal o gestual), sea en modo coloquial, sea elaborado (culto o retórico) o profesional (las jergas propias de cada sector), sino tener en cuenta a quién nos estamos dirigiendo, nuestra relación con ella, el contexto (momento, ambiente, ubicación, situación) en que comunicamos con esa persona, cual es su perfil psico-social, la atención que puede llegar a prestarnos (breve o extensa, dispuesta o reacia), su posible estado emocional, y el nivel de comprensión de significados, matices, metáforas, etc. que creemos que podrá, o querrá, aceptar nuestro oyente o interlocutor.

Aunque complejo, la mayoría las personas planteamos todo ello casi instantáneamente, en especial en conversaciones rápidas, imprevistas, cotidianas o en las que las emociones toman más protagonismo. Y eso, si las habilidades expresivas no son buenas (y a veces aunque lo sean), puede llevarnos a errores, y a que el diálogo se acabe sin haber logrado nuestro objetivo, o que derive en cansinas e inútiles discusiones, que no hacen sino más mal que bien a la comprensión mutua.

Discutir es humano, sin duda, y a veces necesario. Libera tensiones, revela actitudes y tiende a expresar cosas que sólo la excitación del momento facilitaría soltar. Pero, creo que estaremos de acuerdo, no es el modo más eficiente para entendernos.

Y es que, si tan importante es tener claro lo anterior, aún más lo es el mejorar nuestra propia predisposición a escuchar, a respetar, atender y comprender la información, verbal y no verbal (gestos faciales o del cuerpo), que nos devuelve nuestro interlocutor, razonar sobre sus argumentos, reacciones, emociones e ideas, y pensar y asimilarlos antes de responder de nuevo.

Yujiro Koyama, una suerte de Kirai a la inversa, y autor del simpático, sincero y cross-cultural blog Un japonés en Barcelona, escribía hace unos días al respecto de las diferencias de forma y fondo que observaba en algunas de nuestras conversaciones.

Creo que sus reflexiones, algunas de las cuales señalo a continuación, son estupendos puntos de partida para quien realmente desee hacerse entender, y no sólo hablar por hablar, o peor aún, gritar por gritar, algo desgraciadamente común, y socialmente aceptado, pero que muchas veces nos lleva a no comprendernos en absoluto.

Me ha dado la sensación que en español, el que chilla más gana la discusión, no el que tiene más razon, ni el que es mejor convenciendo.

La gente va hablando súper rápido con voz alta a la vez. Yo digo algo pero pasan de lo que digo porque están tan concentrados en hablar rápido y chillar más que los otros que incluso un terremoto pasa sin que se den cuenta ellos.

Es un poco triste que en una discusión, tengas que hacerlo así para que te hagan caso.

Las ganas de hacer que te escuche (chillando) gana las de escuchar al otro, que es la persona que tienes que convencer.

He dicho “ganas de escuchar” pero a veces no las veo en ningún lado. Si quieres discutir así, no hace falta que lo hagas con personas. Mejor con algo inorgánico nen, como una pared.

Te escucha bien y estará totalmente vencida.

Si para quienes hemos elegido como medio de vida esto del marketing, la publicidad o la comunicación es fundamental que los demás nos entiendan (y no siempre lo logramos), creo que como personas sería muy saludable que pudiésemos disfrutar más del placer de conversar, y menos de la insistencia en discutir.

¿Que opináis?

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Merecerlo

Febrero 2, 2009 · 2 comentarios

Quien entienda y conozca la relación que se establece entre algunos humanos y sus mascotas, ya sabe que, en ocasiones, llegan a convertirse en amsitades que pueden aportar y significar tanto como las que establecemos con nuestros más queridos y mejores amigos (humanos, claro está).

Capaces de potenciar el cariño, cuidado, afecto y expresividad de los introvertidos, capaces de disfrutar, enriquecer, dinamizar y animar el día a día de los extrovertidos. Perros, gatos, pajaricos, conejos, reptiles, roedores… siempre hay un tipo de mascota para cada caracter y circunstancia.

Aún así, son muy pocas las ocasiones en que he sido testigo de una declaración, una carta de despedida a un amigo que ya no estará ahí para seguir compartiendo nuestra vida,  tan sincera, emotiva a la vez que contenida, digna, comprensiva, realista y excelentemente redactada como la que hoy comento. Transmitir tanta empatía y afecto, con serenidad y naturalidad, sin entrar en cursilerías, a través de una historia memorable y con la que vincularse, es una lección añadida de storytelling para quienes nos dedicamos a esto de la Comunicación.

Scott Adams, creador del imprescindible Dilbert, tipo ingenioso donde los haya, escritor dotado de inteligencia, ironía y humor, y persona por quien tengo gran simpatía, le dedicó hace unos días este post-carta a Sarah, su gata, la energía y vitalidad de la cual, después de 19 magníficos años, había dicho basta.

Scott Adams – My cat

No sé qué dirán, pensarán y sentirán por nosotros quienes nos aprecian y comparten mucho de nuestra vida. Los humanos somos tremendamente complicados, aunque intentemos vivir con reconfortante y aparente simplicidad. Nuestras decisiones, acciones y relaciones a veces son acertadas, otras muchas, no. Pero si algún día merecemos que alguien escriba algo así, probablemente habrá valido la pena el camino.

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Emergencias, percepciones y reacciones

Enero 29, 2009 · Dejar un comentario

Quien más quien menos habrá padecido algunas de las recientes y numerosas inclemencias y complicaciones climáticas que sacudieron los diferentes territorios del Estado, dando lugar a diversas, peligrosas y tristes emergencias urbanas y rurales.

Las consecuentes reacciones, indignaciones, impotencias, reclamaciones, lícitas quejas y airadas rabietas que los ciudadanos hemos manifestado y compartido por doquier son naturales, necesarias, comprensibles y… de esperar.

Entendemos, o así lo quisiéramos, que los sistemas de prevención, control y actuación deberían funcionar mejor. Y, aunque en la mayoría de ocasiones desconocemos al detalle en qué consisten, que bien los políticos, bien la Administración, no realizan sus labores como se necesita. Aunque, por otro lado, en nuestras percepciones incluyamos de serie la minusvaloración de que “no tenemos el (aparente) nivel de países más avanzados” para resolver situaciones críticas, con lo que el sentimiento es de aún mayor frustración y desapego y desencanto por lo propio (cosa que no nos favorece en absoluto en otros aspectos, como la fuga de talento, pero ese es otro tema).

Como en casi toda circunstancia íntimamente relacionada con las emociones humanas, sean alegrías, sean padecimientos, las percepciones que obtenemos, generamos y comunicamos pueden, y suelen, estar notablemente sesgadas o distorsionadas. Y aún así, es lo primero que tendemos a responder cuando nos preguntan.

Yo soy de los que considera que el nivel de prevención y capacidad de acción va innegablemente ligado al incremento, potencial y frecuencia de los posibles problemas a atajar, y al tamaño y recursos del país.  Eso no obsta para que incluso los más “entrenados” cometan errores, o se vean superados por las circunstancias. Pero si Japón, Finlandia o Suecia tuviesen varios de nuestros fallos más habituales, y solventables, ya habrían sido pasto de los tifones y terremotos, o estarían todos aislados, semicongelados y ejerciendo el canibalismo práctico.

Iñigo plantea una interesante y breve reflexión al respecto, con algunos datos sobre USA que muestran, o desmontan en parte, nuestros sesgos más habituales en estos asuntos del clima:

En las últimas semanas, el tiempo ha provocado situaciones de emergencia en varias comunidades y en algunos casos la respuesta de las autoridades ha dejado mucho que desear con la consiguiente polémica posterior. [...]

Si bien es cierto que hay países mejor preparados que España para afrontar estas situaciones y que hay otros en los que hace más frío en invierno, todo eso de que en ningún país serio se cierra un aeropuerto o que no puede ser que miles de personas se queden sin luz es sencillamente falso. [...]

¿Qué opináis al respecto?

¿Alguna experiencia comparativa que apoye/desmienta ese posible “tercermundismo” nuestro en sistemas de prevención?

Nota: Que nadie entienda este post como una crítica a los propios servicios de actuación (Bomberos, Forestales, Policía, SAMUR, etc.). Ellos sí son los héroes cotidianos que evitan mayores problemas, aún contando con menos medios de los deseables.

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