Michael Wolff escribe un interesante, entretenido y revelador artículo
para Vanity Fair acerca de la actitud y posición que el mega magnate de los medios Rupert Murdoch (Sky, Fox, MySpace, The Sun, NY Post…) tiene respecto a la Red de Redes:
Wolff ha trabajado muy de cerca con el empresario ya que hace unos años fue su biógrafo, y precisamente por ello es impagable el conocimiento del que hace gala al referirse y describir las posturas, sensaciones, desafectos e intenciones que Murdoch y sus allegados tienen y plantean sobre lo que para muchos parece un debate del pasado (al menos en los términos que éste pretende).
Poderoso, decidido, persistente, épico, belicoso, tecnófobo, muy old-school y empeñado en una vuelta atrás del modelo actual. Así se podría describir cómo es y enfoca su personal y empresarial batalla ante los cambios y avances, actividades y actitudes que se han ido desarrollando e implantando en la Web y, cómo no, entre sus usuarios.
Aunque el autor apunta que a la mayoría de expertos les parece un error contracorriente e ineficiente la decisión de Murdoch de cobrar por acceder a los contenidos, incluso los generalistas, en todos sus sites de noticias (a la vieja y fallida usanza), en el caso del imparable australiano nunca es menor cualquier decisión que tome, pues arrastra a gran parte de la industria, competidores y gregarios, con el peso de sus acciones (las estratégicas y las bursátiles).
Veremos en qué resulta esta importante batalla personal y empresarial contra el cambio, que pese a resultar paradójica por su énfasis retrógrado, de resolverse en favor de la coherencia y modelos acordes con los tiempos bien podría llegar a cobrarse inesperadas víctimas colaterales entre las cabeceras de News Corp.
Vía el Barbarian blog (de The Barbarian Group, claro)

2 respuestas hasta el momento ↓
Oriol // Octubre 15, 2009 a 19:51
Batalla perdida antes de empezar.
Daniel Muro // Octubre 20, 2009 a 19:30
En eso estamos de acuerdo, my friend. Es poner palos en las ruedas de un tanque, la naturaleza y arrastre del cual Murdock parece obstinarse en no querer entender.
Recuerda un poco a la eterna batalla Hombre VS. Máquina, aunque aquí el hombre sea férreo e inamovible, y la máquina, la más orgánica y cambiante que hasta ahora hemos conocido.
Eso sí, como movimiento empresarial es interesante y no poco temerario. El drama será cuando los periodistas que trabajan para el magnate vean caer sus audiencias, y por causa-efecto, sus empleos.
¡Un abrazo desde este lado del charco!