Archivo mensual: agosto 2009

Danyl Johnson en X-Factor UK 2009 ¿Ha nacido una estrella?

X-Factor UK sigue dando que hablar y, especialmente, que escuchar, edición tras edición.

Personajes y momentos así provocan reacciones sociales y económicas en cadena con su aparición en el panorama:

  1. Aumento inmendiato de la calidad, notoriedad y difusión del show/producto en cuestión.
  2. Aumento consecuente del interés, expectativas y atención de las audiencias, analógicas y digitales, nacionales e internacionales.
  3. Aumento de las Libras que facturarán la cadena y los productores gracias a esas audiencias y atención.
  4. Y, cómo no, aumento clarísimo del disfrute para cualquier oyente que guste de la buena música.

Este tipo de explosiones de entusiasmo y popularidad, de la mano de la calidad musical, sigue sin ser tan habitual que tengan lugar por estos lares. En mi opinión, y como tal muy subjetiva, principalmente porque los estilos musicales comercialmente predominantes, mainstream y más aceptados en España tienden a ser un coñazo son otros. Algo que se plasma año tras año en los cansinos y tan patrios “OT”s, o en nuestra no tan brillante, aunque esforzada, versión de Factor X.

Atentos a la potencia, carisma y estilo del chaval, a quien parece obvio que su pasado como profesor le da soltura y le ayuda a ganarse y mover a la gente. Se hace amo de la escena y del ambiente  en instantes. Puro talento. Habrá que seguirle la pista.

Danyl Johnson canta la mítica “With a little help from my friends” en su primera audición en X-Factor UK 2009. (y aquí tenéis directamente la canción, sin la intro previa)

Si no voy muy equivocado, en no demasiadas semanas se estarán, estaremos, descargando y comprando a mansalva sus versiones y temas en iTunes Store y similares.

“The Man from Earth”, storytelling en estado puro

Muchas marcas sueñan con lograr lo que un amigo puede conseguir con una simple frase de recomendación: que hagas, veas, pruebes o compres algo con determinación y convencimiento, a la par que con curiosidad e ilusión.

Esa vertiente tan especial y difícil de obtener del marketing, el tan traído y deseado Word of Mouth Marketing, no es sino el clásico “boca a boca”, o “boca oreja”, que tiene sus auténticas, efectivas y extensivas raíces tanto en la confianza, influencia, experiencias o conocimiento mutuo desarrollado entre los hablantes, como en la sintonía, relevancia y tendencias que configuran el contexto de la conversación.

Hace unos días charlaba con uno de mis grandes amigos, Oriol. Co-inspirador de este blog, profesor de la UB, tipo de formidable sentido del humor, viva y multidisciplinar inteligencia y admirable y viajada cultura.

Él fue la primera persona con quien, siendo aún unos mocosos que bien poco sabíamos de la realidad, compartí una incipiente afición por el género fantástico, que hemos ido puliendo y ampliando con el devenir de las décadas, los autores, los directores, los dibujantes, los anillos para gobernarlos a todos, las trilogías a bordo del Halcón Milenario, los largos abrigos y las ráfagas en “bullet time”, los viajes allí donde nunca antes ha estado nadie, llegando más allá de la puerta de Tannhäuser, donde los rayos C brillan en la oscuridad…

Susodicha conversación, no podía ser de otro modo, nos llevó a tratar las últimas cintas que habíamos visto. Y, con urgencia y brevedad, pero con seductor énfasis, haciendo que fuese yo quien quisiera comprar la idea, no él vendérmela, me incitó a visionar “The Man from Earth“.

cover_the_man_from_earth

Y, cómo no, tan pronto llegué a casa usé de la solidaridad y difusión en la Red, y la bajé (de hecho, desde aquí mismo).

Al cabo de unas pocas horas había sido testigo de la construcción de una las mejores historias que me han narrado, y he gozado, en años:

Un grupo de profesores de universidad, expertos en sus disciplinas, se reúnen en casa de uno de ellos para despedirle, pues ha decidido mudarse a otro lugar. La charla, cordial y emotiva, se vuelve un remolino de sorpresa, descrédito, controversia, curiosidad, interés, afán de conocimiento y preguntas cuando el anfitrión, John Oldman, les plantea la siguiente situación: ¿Qué ocurriría si él llevase vivo 14.000 años?

La película es de 2007, con guión del ingenioso, y ya difunto, Jerome Bixby. Está rodada en formato casi teatral. Una casa rural y su porche son los escenarios predominantes. Una iluminación natural, unos notables actores (conocidos pero no “mainstream“) y una apasionante conversación como único combustible para que, a lo largo de sus absorbentes 87 minutos de metraje, nuestra imaginación decida si estamos del lado de los que creen en la asombrosa, genial e inolvidable historia que John nos relata, o de quienes dudan y se molestan ante lo que bien podría ser una enorme, desconsiderada y egoista tomadura de pelo.

Pocas veces, en pantalla, he sido testigo de un ejercicio de storytelling puro y esencial tan memorable, mágico y logrado. Sin artificios ni efectos de ningún tipo, aunque con gran lujo de detalles, planos y cuidado, Richard Schenkman nos ofrece la que bien podría ser, en breve, una de tus cintas de culto preferidas, aupándose al Olimpo en que guardas Donnie Darko y compañía.

Aquí tienes su entrada en la Wikipedia (que NO recomiendo leer hasta después de haberla visto, pues desvela todas las intrigas), y el trailer oficial, en inglés, como el resto de la cinta.

Si una vez descargada y disfrutada, no te gusta, sino que te encanta, recomiéndala a quienes aprecies, y cómprala en el formato que prefieras. Tu videoteca lo merece.

“Deadline”, los prosumers adoran los post-its

Que los post-its y el stop motion son grandes amigos y dinamizadores de la creatividad ya no debería ser ninguna novedad para quienes lleven un tiempo disfrutando de las curiosidades e ingenio que se difunden por la Red.

Pero eso no obsta para que, de vez en cuando, reparemos en alguna obra concreta, y reconozcamos especialmente su ingeniosa y simpática factura.

“DEADLINE” es el trabajo de Bang-yao Liu, creativo taiwanés y estudiante becado en el Savannah College of Arts and Design.

En mi opinión, en un proyecto que busque ser realmente memorable  deben cuidarse todos los detalles, pues todos y cada uno transmirán parte del argumento y sensaciones del conjuto a comunicar.

En este caso el haber escogido Eple, de Röyksopp, como tema musical no sólo es un gran acierto que le aporta elegancia y fluidez al video, sino que ayuda enormemente a percibir la historia como una ensoñación producida por los agobios del dichoso deadline, el normalmente (muy) apretado plazo de entrega de un encargo o proyecto.

Si os sobran unos miles de post-its, muchas ganas, talento y horas, aquí tenéis una estupenda inspiración “a la prosumer” sobre cómo usarlos para contar una historia:

¿Qué directivo de 3M, ni en sus mejores sueños (comercialmente) húmedos, hubiese imaginado el culto, imagen y predilección que la Red 2.0 y los prosumers han ido creando alrededor de su ingenioso, casual y útil producto?

(Vía los Microsiervos)