Es sintomático de que algo debe cambiar el que en la era de la Comunicación 2.0, la de la hiperabundancia informativa, aquella en la que consumidor, productor y persona se funden en una misma entidad, donde abiertamente conversamos, negociamos, vendemos, compramos, aprendemos, debatimos, compartimos, nos apasionamos, interactuamos, nos expresamos, ligamos y amamos, y, sin duda, nos exhibimos, mediante la Red, blogs, foros, Facebook, MySpace, Twitter, Tuenti, LindkedIn, y toda la parentela de medios de contacto y difusión social, cada vez nos cueste más saludar al vecino, interesarnos filantrópicamente por un amigo o compañero, mostrar gratuita amabilidad, ya no sólo educación, con los extraños que cada día nos cruzamos en el camino, mantener una mínima pero cordial charla con aquellos que atendemos o nos atienden, sin miedo a sentirnos desubicados, ajenos, a descubrir una implicación emocional para la que no estamos preparados o motivados, sin barreras protectivas, y que así, cada vez más, como espléndida y tristemente advierte Norman, acabemos sintiéndonos todos tan solos.
En ello hay, obviamente, una enorme oportunidad y vía de negocio que ya está siendo hábilmente trabajada por diversas marcas y servicios, pero eso no demuestra más que nuestra aparente incapacidad para solventar, individualmente, lo que nos parece una gran tendencia social. Y sin embargo fueron individuos con olfato y talento quienes detectaron esa creciente necesidad en nosotros de romper con la soledad, y la monetarizan ofreciendonos aparentes soluciones colectivas para nuestro consumo. Es muy lícito, innovador y alabable, pero no deja de ser paradójico.
Parecería extraño plantearlo porque nació para continuar y ampliar lo que, se supone, ya sabíamos hacer, pero creo que si el creciente entorno social 2.0 nos recuerda, a través de ingentes muestras, cómo las personas ofrecen mayor generosidad, comprensión, interés, apertura, capacidad de escucha y atención, y se desarrollan más cómodamente estando interconectadas, tal vez la Red acabe siendo un ejemplo de cómo, nosotros mismos, podríamos y deberíamos recuperar y humanizar nuestro trato y relaciones sociales en el Mundo Real™.
O, al menos, para aquellas profesiones en las que el trato directo con su público es fundamental, como en la medicina, así parece ser.
Ya nos contaba Malcolm Gladwell en Blink que el número y motivo de denuncias por parte de pacientes a este colectivo de profesionales no tenía tanto que ver con una buena o mala praxis, sino con el grado de satisfacción y empatía que obtenían por parte de sus doctores. Aquellos médicos que se preocupaban y comprendían la angustia y necesidades de sus atendidos, pero que aún así podían fallar, incluso gravemente, alguna vez en su diagnóstico o tratamiento, se veían mucho menos atacados por denuncias que los que dispensaban un trato más burocrático, impersonal o, directamente, desagradable, y además también fallaban en sus tareas.
Gregory House sólo hay uno, y mola un huevo. Pero no cabe olvidar que es ficción, que el personaje es un “detective” que busca descubrir la enfermedad (el reto, el enemigo) para salvar vidas (con otro fin, pocos aguantarían su actitud), y que aporta un carácter muy complejo, de grandes clarososcuros. El carisma de los “outlaws” nos atrae a casi todos, aunque no solamos soportar su trato por más de cinco minutos.
Hace poco leía en Open Forumesta interesante entrada de Guy Kawasaki comentando que varios hospitales universitarios habían añadido a la disciplina formativa de sus residentes el estudio de la literatura. No es que busquen tener grandes literatos, sino que a través de la lectura pretenden desarrollar una mayor capacidad empática y emotiva en sus facultativos, obteniendo así unos profesionales que, además de ser estar plenamente cualificados en lo técnico, puedan aportar mejor entendimiento y satisfacción a sus pacientes.
Guy sugiere que sería positivo adaptar ese sistema de “medicina narrativa” a un “management narrativo”. Ello llevaría a hacer más emotivamente eficientes, sinceros, comprensivos y empáticos (y por extensión, mejores) a los gestores y sus equipos, incluido el personal de venta, y por tanto, mejorar la experiencia para el consumidor.
No es un propuesta nueva, pero sí aún poco compartida o implantada. No siempre por falta de ganas o iniciativa, sino por la miopía e inamovilidad de muchos sistemas educativos y corporativos, cosa que va en dentrimento de los estudiantes y profesionales con más vocación innovadora.
Lograr perfiles más abiertos, creativos y capaces de implicarse con el consumidor, no sólo de verle como un medio para un fin, la venta. El trato y la confianza con él como un fin en sí mismos.
Es un privilegio 2.0 y un orgullo para mí poder dar a conocer, enlazar y, en adelante, leer, al nuevo habitante de la Blogosfera, nacido fruto del contagio conversacional: NORMANMENTE.
Será el cuaderno digital de Norman Gracia, ingenioso creativo, hombre emprendedor y solidario, hábil observador, emotivo storyteller y gran amigo de quien esto escribe.
Hace ya… un buen puñado de años que conocí a Norman. Desde nuestras primeras clases de publicidad hasta nuestros días profesionales, se ha ido convirtiendo, poco a poco, pero sin pausa, gracias a su inconfundible humildad, ingenio, ironía, gran sentido del humor, cultura, talento, imaginación, apoyo, crítica, paciencia, impagable cordialidad y generosidad, y no sin algo de nocturnidad y alevosía, en una de aquellas personas que, sin saber explicar cómo, parecen haber pasado la vida con nosotros, que nos estimulan, retan y motivan intelectualmente a ir más allá de los convencionalismos, personas con quien uno puede mantener cualquier conversación por arriesgada que sea, sabiendo que la conclusión enriquecerá y sorprenderá a ambos por igual, aunque se acabe estando en comprensible, profundo y aceptado desacuerdo (yo soy gatuno y él perruno, faltaría más).
Pocos individuos he tenido el placer de encontrar en este decenio dosmilero que me hayan inpirado tanto, y tan constantemente, a mantener el interés, la autocrítica y las ganas por seguir aprendiendo, leyendo, observando, indagando, compartiendo y nunca dando nada por sentado en la vida, ni sobre las personas, ni sobre esta profesión tan peculiar, tan interante, tan volatil y efímera, tan amplia (y agridulce) en sus exigencias como en sus fines, que es la Publicidad.
En su blog, con el devenir de las entradas y los días, encontraréis la imaginación, sinceridad y verbo de un dotado redactor, de un emprendedor imaginativo y concienciado, de un ilusionado descreído, de un crítico ideólogo, de un bon vivant, de un gourmet, de un cuentacuentos, de un soñador, de un (otro) soltero empedernido, de un melómano de categoría, de un buscador de realidades alternativas, de un voyeur y explorador social, y de un tipo a quien, a poco que leáis, encontraréis extraña y emotivamente cercano.
Os invito y animo a entrar en su mente, a leerle, a conversar, a discutir con él, a asentir o rebatir sus propuestas, a compartir su visión de este nuestro Mundo Real™.
Probablemente, a algunos que me hayáis visitado con anterioridad, os sorprenda el cambio de diseño de “Dosis de Ingenio”.
La razón que lleva a tal decisión no es otra que facilitar la legibilidad del contenido. Mi anterior layout, pese a contener buenos detalles y algunos de mis colores favoritos, daba un aspecto grisaceo y poco enfocado al texto, y más apagado a los links, que, en mi opinión, podían llegar a cansar la vista del lector en un post largo. Además, juntaba en exceso algunos de los widgets de la barra lateral, algo que, sin tener mucha idea de CSS, y sin pagar por ello, no podía modificar.
Como en esto de publicar llevo dos días, pero como lector acumulo varios años, he preferido cambiar a éste que ahora tenéis delante, más minimalista, mejor ordenado, tal vez más frío y menos emotivo, pero que otorga mayor claridad al texto, haciendo más ágil y cómoda la visita del lector. Si algo tengo claro es que aquí, en el entorno 2.0, lo que importa y debe tener relevancia es el contenido, lo que en él pongo de mí y lo que cada uno de vosotros pueda extraer de esta Conversación gracias a la atención que decidís prestar y compartir en este espacio.
Cualquier opinión al respecto será bienvenida, sea concordante o discordante.
Entre finales de los 80 y mediados de los 90 recuerdo haber leído varias entrevistas a expertos (esos tipos que se supone que saben un huevo de lo suyo, y algo de lo demás) en el ámbito de la geo-estrategia internacional y de los negocios.
Algunas de las cosas que planteaban han acabado siendo sueños de científico (o estratega) loco, o siendo contradecidas por el devenir de los acontecimientos en el Mundo Real™, pero varíos coincidían en algo, a lo que no hice caso profesionalmente, pero que he ido manteniendo en mi memoria gracias a los hechos, ya que el tiempo les sigue dando… preocupantemente… la razón.
Planteaban que dos de las más grandes oportunidades de negocios en el futuro cercano (o sea, ya), serían todo lo relacionado con el Agua (potable) y con la Seguridad Privada, los ejércitos de alquiler.
Foto de ~~Tone~~, bajo licencia CC
A toro pasado tal vez no hacía falta ser un genio para preverlo, cierto, pero sí tener muy presente cómo somos, y hemos sido, los humanos, y cómo son nuestros conflictos y nuestro planeta (sólo entre el 3 y 1% del agua es apta para consumo). Dos más dos, cuatro. Quienes los sumasen a tiempo, ahora ya están en ello.
Vemos, y seguiremos viendo y viviendo, numeros ejemplos del indudable potencial del H2O como valor económico en alza y como causa de graves conflictos. A nivel global uno de los más sonados, demostrativos y penosos fue el que tuvo lugar en Bolivia en los 90, que ahora sirve como ligera inspiración argumental del “Quantum of Solace” de Bond
Por otro lado, raro será quien, a estas alturas, no haya oido hablar de Blackwater y sus hazañas bélicas. Paradigma de la empresa imperante, e imperativa, en cualquier futuro distópico propio de los mejores autores Manga. Pero pese a ser la más famosa, obviamente no es la única en este fructífero negocio, ni mucho menos. Eso sí, el glamour y simpatía que transpiraban los soldados de fortuna del Equipo-A queda más bien lejos de todos estos escuadrones de mercenarios al uso.
Revisando Guerra Eterna leo este muy recomendable relato de Iñigo al respecto a la situación de los piratas en Somalia, y de como la Seguridad Privada está viendo una excelente oportunidad de negocio allí. La nueva Isla Tortuga africana, la costa somalí, parece que será un foco sin fin de historias de agua y plomo en los meses venideros. Hambre, necesidad, corrupción, peligro, ingenio, temeridad, armas, dinero, falta de escrúpulos, oscuros intereses, aventura, oportunidades, riesgo, muerte y abordajes serán los ingredientes principales del nuevo libreto dramático sobre el dominio de los mares. Lástima que el tan romántico ron (o Grog, para los amigos) se vea aquí sustituido por el “qat“, una triste droga estimulante.
Le decía el Maestro Yoda al joven Anakin: “El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti”.
Teniendo presentes las sabias palabras del poderoso y venerable maestro verde, no, esta entrada no va de acabar con el frikismo, o con las pelis de terror que tantas veces logran que la deseada pareja se arrime más, o con Halloween, o con las estupendas obras de Stephen King, Poe o Lovecraft, o con los hipnóticos cuentos que contamos a los más pequeños, o con las fotos y videos de la Duquesa de Alba (…aunque, ojo, esto último no estaría nada mal… qué mal rollo dar ver a esa… ¿mujer?)
El Poder de las Historias es enorme. Vivimos, crecemos, nos constituimos y nos expresamos a través de ellas. Llegan a vincularse directamente con nuestras emociones, sueños, deseos, entornos, culturas, paradigmas, creencias, relaciones, esperanzas, inseguridades, temores y sorpresas. Y todas las causas, benignas o perniciosas, tienen acceso a él, favoreciendo así la tendencia hacia unas u otras ideas y actitudes.
Ya he comentado en alguna ocasión que la Crisis económica que ahora nos afecta se nota, siente y ve, para nuestra desgracia, ampliamente engrandecida por las incontables “historias de miedo” que desde muchos ámbitos, mediáticos, personales, institucionales, políticos, financieros e industriales, se difunden y promueven, siendo más que cuestionable el objetivo y fin de tales actitudes. Las consecuencias se acaban notando en el ánimo y en la cartera mucho antes de que realmente lleguen a afectar a la mayoría de gente, acelerando así que ello ocurra, y que tanto la alegría como el consumo se vean drástica y artificialmente mermados.
Del mismo modo que en España se potenció interesada, absurda, descontrolada e irracionalmente la historia que contaba, que todos nos contábamos unos a otros, que se debía comprar y construir vivienda de modo desaforado, porque si no lo hacías eras un paria, porque era la panacea y lo mejor a lo que se debía dedicar el capital (¡¡y en I+D+I que inviertan otros!!), y ahora pagamos, y pagaremos por ello, en la Política, global o nacional, siempre se obtiene un rédito de asustar a los ciudadanos. Para muchos, y en muchas ocasiones, el precio compensa sin lugar a duda. Ejemplos de ese tipo de estrategia no faltan, generados y auspiciados por todos y cada uno de los partidos y facciones de cada país o región.
Barack Obama ha sido la (magnífica) excepción a ese estilo durante la mayoría de su campaña, y por ello, por la ilusión y cambio de historia, de paradigma, que traía consigo ha vencido. Cuando gobierne, a ver qué puede lograr realmente.
A la Publicidad se la acusa de muchas cosas: fomentar el consumismo, crear y ahondar en los estereotipos, mentir, manipular, generar necesidades, y un largo, y no muy justo, etcétera. Sin dejar de reconocer que pueden darse malas prácticas, que suelen provenir de un proceso y objetivos viciados en origen, la realidad es que, cuando está bien gestionada y regulada, que es en la mayoría de ocasiones, lo que intenta mostrar es un retrato ideal (eso no siempre quiere decir hermoso o bonito, puede ser que ese ideal sea reflejar “cutrez”, por ejemplo), alegre, informativo, identificativo, motivador, educativo y seductor de un producto, servicio o propuesta dirigida al consumidor.
No estamos para agobiarte o angustiarte, tu atención nos interesa demasiado, y todos y cada uno de los profesionales del sector la valora y la busca. Siempre se procura ofrecer al público algo que le sea útil, práctica o emocionalmente, y de lo que valga la pena hablar. Si analizases un anuncio, web o gráfica por separado, y lo comparases con muchos programas o textos que ves o lees en TV y medios, el ingenio, creatividad, calidad y estilo del trabajo de las agencias saldría favorecido. Pero la saturación diaria no favorece precisamente esa sensación, y lo sabemos. Nuestra historia de miedo es que te cansamos, y te “atacamos” cuando no lo deseas. Y justamente por eso procuramos constantemente innovar, ser más eficaces y cada vez menos intrusivos, lo creas o no.
Sin embargo, en comunicación política o situacional (el estado de la vida, del país, de la economía, etc.), pasada ya la época de la militancia masiva y adscripción emocional a las ideologías, y estando asentados en la posmodernidad, los políticos, grupos mediáticos y grupos de presión han usado en exceso el quitarnos la ilusión y la alegría a base de jugar con un factor poderosísimo, el Miedo y sus derivados. Porque da grandes réditos, tanto en votos, como en audiencia, como en sensaciones transmitidas e ideas y comportamientos adquiridos y tolerados, poco a poco, por el público, los votantes y los ciudadanos. La Libertad es un concepto que siempre se mide en la misma balanza que el Miedo.
Los ciudadanos artificialmente euforizados son proclives a una cierta irresponsabilidad y rapidez de juicio, y aquellos interesadamente atemorizados tienden a asimilar una angustia indeterminada, siendo más fácilmente manipulables. Cuando ambas situaciones se mezclan, el resultado puede ser muy conflictivo.
Cierto, nadie debería contarnos mentiras, y deberíamos poder conocer cuándo las cosas van bien o van mal. Pero de eso, a lo que vivimos en el día a día, hay un mundo de diferencia. Y nunca mejor dicho.
Igual que muchos profesionales del marketing y del I+D+I innovan para ofrecer algo que cuente una historia con la que nos identifiquemos, que sea remarcable, que solucione una necesidad o problema, que nos haga sentir bien, y que no decepcione, hay muchos profesionales del periodismo y la comunicación que luchan, afilan el ingenio, la pluma, el juicio y la investigación, y se enfrentan a esa tendencia de sobredimensionar, ofuscar y contagiar a otros campos con miedos que cabría mantener en su justa medida y contención, porque sólo a unos pocos beneficia lo contrario, y a muchos afecta el resultado.
Precisamente, vía esta entrada del blog de Jon Taplin, conozco la labor que un grupo de esos periodistas, en este caso de la (imprescindible) BBC, realizó hace un tiempo, y ahora sale en DVD: el documental “El Poder de las Pesadillas“. Versa acerca de cómo en el pasado medio siglo los Neo-Con, los integristas islámicos, y otros grupos amigos de utilizar y diseminar el Miedo, fueron incrementando, abusando y gestionando el poder de imponer esa emoción en nosotros.
Al fin y al cabo, en esta década todos caímos, voluntariamente o no, en su juego, y por ello pagamos el precio de habernos despistado de lo que era más importante tener fiscalizado, la economía, propia y ajena. Distrayendo nuestro foco de atención con algo que, visto lo visto, contenía muchas más mentiras que verdades, se llegó a que unos pocos miles se fueron llenando los bolsillos a espuertas a base de no ser escrutados, sembrando riesgo incontrolado y las simientes de la historia de miedo que ahora nos rodea, y altera, días tras día.
Aquí os dejo un prólogo del interesante documental:
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Actualización: Vía un comentario en la entrada de Jon Taplin, aquí un enlace al “Internet Archive” para descargar gratuita y legalmente el documental en DVD. Si además rebuscáis, podréis encontrar un buen número de clásicos para bajar.
Parecería que, por lo que se cuenta, se oye, se ve y se lee, no son los “mejores” momentos para plantearse cambios de trabajo, o para cuestionarse la motivación, formación, aprendizaje y reconocimiento que uno obtiene en su actual empresa.
Aún así, creo que muchos de los profesionales asalariados, al igual que los pequeños emprendedores, estamos bebiendo de la historia de miedo que desde el ámbito bancario y empresarial se fomentan, directa o indirectamente, y nos estamos olvidando de reivindicar la nuestra propia.
Estamos en una situación poco alagüeña, donde no muchos se aventurarán a cuestionar lo vigente, mientras repiten aquel mantra de “Virgencita, ¡que me quede como estoy!” cual exorcismo ante inseguridades. Es indudable. Pero será por eso que cuando cambie el ciclo, dure uno o dure cinco años, la importancia que tendrá el haberse arriesgado, innovado y trabajado en proyectos remarcables a lo largo de esta difícil y desgastante etapa, será aún mayor.
Nadie quiere quedarse en paro, o no tener dinero para pagar la comida, el piso, los créditos, y el largo etc., y precisamente por el miedo que eso genera, y por el clima que aumenta y difunde el contagio de esos temores, dejamos de valorar y recordar con la misma claridad quiénes somos, como profesionales, como emprendedores, como potenciadores de equipos o como talentos individuales.
Son momentos para aguantar la embestida de la inminente recesión, y seguir pudiendo pagar la hipoteca, o tal vez no. Pero también son momentos para valorar, especialmente y con coherencia, qué está haciendo tu empresa por ti, no sólo tú por ella.
Si en tu día a día, o en un horizonte a medio plazo, no encuentras algo por lo que valga la pena esforzarte, algo que te motive a aprender y ofrecer más, que te aporte un “know how” diferencial en tu campo, independientemente de si tu situación en tu trabajo es mejor o peor, debes decidir: mejoro o me estanco. Tu empresa quizá decida antes por ti, cierto, pero entonces dejarás que otros cuenten tu historia.
Si no te encuentras bien ubicado y potenciado en tu actual puesto, si no ves innovación y creatividad a tu alrededor, si tus managers no comparten esa visión, si no te implicas y formas parte de equipos con proyección y talento, si no te das a conocer, probablemente estés perdiendo potencial respecto a otros que sí lo logren durante esta etapa tan compleja. Tal vez no sea este semestre cuando llegues a encontrar ese trabajo o a iniciar tu proyecto, tal vez tampoco sea durante el año siguiente, tal vez aún debas resistir un poco más intentándolo, mientras aguantas la desmotivación o la precariedad, porque conlleva un fin. Pero si no tienes clara la decisión, otros decidirán por ti. Un plan requiere de objetivos, apoyos, pautas y metas.
Tu historia, tu marca personal, tu actitud, deberían comunicar el talento, pasión e ilusión que posees, las ideas que transmites y desarrollas, lo que has emprendido y aprendido, los equipos o proyectos prestigiosos de los que hayas formado parte, y lo que sabes, buscas y aportas. Cuando acabe este ciclo, se te valorará aún más por ello, no por lo que cobrabas, o por haber mantenido tu sitio en una empresa que no te atraía ni hacía crecer.
El talento busca talento, y los líderes del mercado siempre necesitarán contar con él. Si no te encuentran ahora, sé interesante y haz algo para que cuando vuelvan a buscar, seas tú, o tu nueva empresa, en quien piensen y a quien recurran.
Si buscas más ideas que puedan motivarte e inspirarte respecto al cambio o elección de trabajo y proyecto, aquí el consejo de algunos gigantes:
(Esta entrada de Sasha, además de buen ejemplo de storytelling metafórico, también creo que debe unirse a este repositorio de enlaces sobre motivación y decisiones en la carrera laboral)
Hace unos días pude leer, gracias al genial Seth Godin, una magnifica y solemne declaración de intenciones, un Manifiesto para CEO’s (Consejeros Delegados) de ONG’s, pero que sirve también para todos aquellos que colaboran en ellas y deben dedicar esfuerzo y talento a la captación de fondos, la tarea denominada “Fundraising“.
Foto de kiki99, bajo Licencia CC
El tema me llega más cercano, pues tengo varios grandes, ingeniosos e inteligentes amigos trabajando y organizando proyectos solidarios tanto en Cataluña como en Andalucía. Lo hacen con entusiasmo, esfuerzo, creatividad, buenas ideas, un enfoque en el público y el proyecto, ganas, y notable dificultad, pues son tiempos en que casi toda organización o fuente de recursos tiende a cerrarse para sus adentros, reservando los capitales que de otro modo podrían ayudar, también, a quienes más lo necesitan. Volviendo así la tarea de lograr un buen “pitch” para un fin solidario aún más compleja que en épocas de mayor holgura y disponibilidad a incrementar la partida de gasto “humanitario”.
Siempre es interesante y revelador que, en momentos inciertos y de escasez económica, sean los endeudados y sufridos particulares los más reticentes a dejar de lado, a finalizar, las ayudas que ya estaban facilitando a ONG’s en las que creen, pues su relación con ellas viene de largo, y conocen y comparten sus historias y fines, y que sin embargo sean las empresas y corporaciones quienes prescindan o recorten mucho más rápido de esas partidas.
No quiero generar inane polémica con el tema, pues sé, de primera mano, que hay grandes y pequeñas marcas y empresas que sí creen realmente en eso tan fríamente llamado “Responsabilidad Social Corporativa“, y destinan mayores o menores, pero constantes, recursos a ese apartado. Pero en este periodo de dificultades es importante analizar quién se guarda todos los salvavidas para sí, y deja incluso de ceder algún triste remo a aquellas organizaciones que prestan una labor que los Gobiernos no llegan (o quieren, según el país) a abarcar, cuando en tiempos anteriores usaron esa posible colaboración como elemento de soporte de una imagen generosa y solidaria. Desde un punto de vista económico puede ser lícito y lógico, pero cuestionable desde otros, y el consumidor tiene hoy acceso a mucha más información que hace años, pudiendo juzgar mejor la veracidad de lo que queremos transmitirle.
Para todos aquellos que estéis en la tesitura de intentar recaudar fondos para vuestros proyectos solidarios, que no dan un aparente beneficio directo en las cuentas de vuestros donantes, a la puerta o mesa de reuniones de los cuales tal vez ni os dejen llegar para poder hablar con quienes sí podrían decidir si aportan capital a vuestra idea, creo que el texto de Sasha Dichter, CEO de Acumen, puede inspiraros y daros ánimos. Una propuesta firme, sólida, solidaria y de valor requiere de gente motivada y comprometida para lograr realizarla.
Por otro lado, como el Manifiesto está brillantemente escrito, es inspirador, ingenioso, emotivo, sorprendente, revelador y logra motivar, viralizar, enlazar y comunicar muy bien su idea, creo que puede interesarle a cualquiera que busque una buena muestra de storytelling y conocer la estrategia de comunicación de una ONG remarcable.
Pero para todos aquellos intrigados por este teaser que lleva ya un tiempo circulando las Red, las salas de cine y algunas pantallas de TV, tal vez el nuevo trailer, más amplio y explicativo del argumento si no se conoce la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons, sirva para motivarles en la larga espera.
Aquí el enlace a Yahoo movies para verlo (no permiten embeberlo -pegarlo- en blogs).
Apunte marketiniano:Esta tipo de publicidad gratuita, fuera del ámbito natural de tu sector, sólo se logra con historias, ideas y productos remarcables. Piensa, si aún no la has logrado, si tu producto o idea lo son. Tal vez debas replantearte, no tu marketing, pues no creo que quieras defraudar o cansar a nadie, sino su esencia. Y si crees que sí lo son, que sí lo merecen, que sí ofrecerán una experiencia única y diferencial para tus consumidores, tal vez debas hablar, directa y abiertamente, con aquellos que están esperando poder comunicar tus virtudes. No esperes nada cambio, y ten paciencia, las cosas ocurren más rápido de lo que parece.
Este es el blog de Daniel Muro.
Un espacio abierto a la charla sobre marketing, publicidad, internet, creatividad, innovación, ciencia, diseño, política... y un sin fin más de las numerosas facetas del ingenio humano.
@DonnyKerabatsos Me congratula que mi casi total destarote horario siga logrando que nuestros transatlánticos horarios coincidan ;-D 2 years ago
Hilarious! @ChuckNorriz Pure fun with a daily dose of well known, and not so known, Chuck Norris fact's. Good way to capitalize on attention 2 years ago
RT @MMFlint: And now this: Turns out we've known for yrs there's $1 trillion of precious minerals in Afghanistan. $1 trillion. Be a sham ... 2 years ago
Should I be worried I lost a follower the very moment I tweeted my "gratitude" tweet to the book's link? Nope. Some people are too picky :-) 2 years ago